Decisión del bar

Mar, propietaria del bar O Refuxio en la provincia de A Coruña, ha anunciado que a partir de esta semana ya no aceptará pagos con tarjeta. La medida, tomada en marzo de 2024, responde a la acumulación de comisiones bancarias que, según la dueña, reducen significativamente el beneficio de cada venta de bajo importe.

Motivos y consecuencias de la medida

Las comisiones aplicadas por los bancos oscilan entre 0,5 % y 1,30 € por transacción, lo que para una taza de café de 1,30 € implica que gran parte del ingreso se destina a la entidad financiera. "No me parece lógico que de esos 1,30 euros del café, todavía le tengamos que seguir pagando comisiones al banco", afirma Mar. La propietaria asegura que, pese a la eliminación de la tarjeta, sus clientes habituales han aceptado sin problemas el regreso al efectivo, manteniendo el nivel de afluencia al local.

Impacto económico para el establecimiento

El ahorro estimado por Mar asciende a alrededor de 30 % en costes de procesamiento de pagos, según sus propios cálculos. Este margen recuperado se destina a cubrir gastos fijos como la factura de energía, los impuestos y la nómina, mejorando la rentabilidad del negocio sin necesidad de subir precios.

Contexto del uso de pagos electrónicos en España

Según datos oficiales del Banco de España y el Banco Central Europeo, más de dos tercios de la población española utilizan habitualmente medios electrónicos para sus compras cotidianas. El pago con tarjeta ha superado al efectivo por primera vez en la última década, aunque la tendencia al descenso del uso de dinero físico se mantiene.

Normativa aplicable a la hostelería

La legislación española no obliga a los bares y restaurantes a aceptar tarjetas, pero sí exige que la información sobre la disponibilidad de medios de pago sea visible para el cliente. En la práctica, la mayoría de los establecimientos mantiene terminales de datáfono para no perder clientela, aunque la normativa permite la decisión de Mar.

Repercusiones en el sector

El caso de Mar se suma a un número creciente de pequeños comercios que reconsideran la conveniencia de los pagos electrónicos frente a los costes asociados. Expertos del sector señalan que, si bien la digitalización facilita la gestión de cobros, las comisiones pueden erosionar los márgenes de los negocios con precios bajos.

Perspectivas a futuro

Si la medida de Mar resulta exitosa, podría motivar a otros hosteleros de zonas rurales a seguir su ejemplo, especialmente en municipios donde el ticket medio es bajo y la clientela está habituada al efectivo. Sin embargo, la presión de los consumidores que prefieren la comodidad de la tarjeta podría obligar a los establecimientos a buscar alternativas, como acuerdos con bancos que ofrezcan tarifas reducidas.

Conclusión

La eliminación del pago con tarjeta en un bar gallego subraya la tensión entre la modernización de los métodos de pago y la sostenibilidad económica de los pequeños negocios. La decisión de Mar muestra que, en algunos casos, volver al efectivo sigue siendo una opción viable para proteger la rentabilidad.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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