Detalles del proceso y sus objetivos

La presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció el miércoles el inicio de un proceso integral para reestructurar la deuda pública y la de PDVSA. El anuncio se realizó en la sede del Palacio de Miraflores, frente a la Comisión para la Gran Consulta Nacional. "Liberar al país de la carga del pasivo acumulado y sentar las bases para un renacimiento de prosperidad, justicia e igualdad" expresó la mandataria.

La deuda externa total se sitúa entre 150 000 y 170 000 millones de dólares, según distintas mediciones, y lleva nueve años en suspensión. Durante ese periodo, las sanciones financieras impidieron el acceso a los mercados internacionales, limitando la inversión en sectores clave. El plan contempla reducir el pasivo, alargar los plazos de pago y abrir la puerta a nuevos créditos.

El gobierno interino prevé presentar, en las próximas semanas, la lista de interlocutores que liderarán las negociaciones con los tenedores de bonos. Entre los acreedores figuran tanto los llamados fondos buitres como países aliados como Rusia y China. El éxito del proceso dependerá de la aceptación de los tenedores y de posibles alivios de sanciones.

Los analistas advierten que, sin un acuerdo, la economía seguirá enfrentando alta inflación y escasez, pese a la ligera mejoría observada en los últimos dos años. Sin embargo, la reestructuración podría permitir la movilización de financiamiento, atraer inversiones y estabilizar la economía. Este escenario es crucial para la población, que ha mostrado resiliencia ante la crisis.