Lanzamiento en Barcelona
El sábado 16 de mayo Swatch y Audemars Piguet ponen a la venta en la tienda del Paseo de Gràcia, Barcelona, la colección limitada Royal Pop. La edición se ofrece exclusivamente en esa boutique, y la noticia ha generado una oleada de seguidores que se instalaron días antes para asegurarse un ejemplar.

Varias decenas de personas acampan frente al escaparate, con carpas y mantas, mientras la madrugada avanza. La escena recuerda a la que se vivió en Nueva York, Londres y Tokio cuando se anunció el lanzamiento, y ha sido comparada con la fiebre que provocó el MoonSwatch en 2022.
Detalles de la colección y razones del interés
La línea comprende ocho versiones: seis modelos de dos agujas a 385 € y dos versiones con subesfera de segundero a 400 €. Cada pieza combina la estética pop de Swatch con la icónica caja octogonal del Royal Oak, y puede usarse como reloj de bolsillo, colgante o accesorio de bolso, lo que amplía su atractivo entre coleccionistas y revendedores.

El precio de reventa ya se ha disparado en plataformas como Wallapop, donde algunos vendedores anuncian los relojes entre 1.200 y 2.500 €. La combinación de accesibilidad y exclusividad ha alimentado la expectativa, y los aficionados consideran que poseer un Royal Pop es una forma de estar cerca del lujo sin pagar el precio completo del Royal Oak original.
Antecedentes de colaboraciones que generaron colas similares
El fenómeno evoca el lanzamiento del MoonSwatch (Omega × Swatch) en 2022, que provocó colas nocturnas y una reventa frenética. En aquel caso, la unión de una marca de alta relojería con una firma de precios asequibles demostró que el público está dispuesto a esperar horas, incluso pasar la noche, por una pieza que combina diseño icónico y precio accesible.
Esta tendencia se inscribe en una dinámica más amplia del lujo, donde productos de alto prestigio se democratizan mediante colaboraciones estratégicas. Tal como ocurre en el sector inmobiliario con la venta del Villa María de Gijón se vende por 4,9 millones o en la expansión del Mercado hotelero lujo Valencia, la alianza Swatch‑Audemars Piguet muestra cómo la exclusividad puede convertirse en un motor de consumo masivo.
El futuro de la colaboración podría incluir nuevas ediciones que sigan mezclando la tradición relojera con la cultura pop, manteniendo la atención de coleccionistas y generando nuevas oportunidades de negocio para ambas marcas.
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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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