Brotes de hantavirus en Argentina vinculados al cambio climático y políticas de Trump y Milei
En los últimos meses se confirmó la presencia del hantavirus en Mendoza, San Juan y partes de la Patagonia argentina. El virus, detectado en pacientes con fiebre hemorrágica, proviene del roedor Oligoryzomys longicaudatus. Las autoridades sanitarias locales notificaron los casos a la OMS y activaron protocolos de aislamiento.
Factores que impulsan la expansión del virus: roedores, lluvias intensas y recortes en vigilancia sanitaria
El calentamiento global ha desplazado la zona de distribución del ratón colilargo hacia latitudes más meridionales, donde la temperatura y la humedad favorecen su reproducción. Las lluvias abundantes registradas en la cuenca del Río Mendoza durante el 2024 provocaron una explosión de la población de roedores cerca de asentamientos humanos. Simultáneamente, los incendios forestales que arrasaron áreas de la Patagonia obligaron a los animales a buscar refugio en zonas urbanas.
Los recortes presupuestarios impulsados por el gobierno de Javier Milei, que redujeron en hasta el 80 % los fondos destinados a vigilancia epidemiológica, han limitado la detección temprana de focos de hantavirus. La falta de recursos para monitorear la fauna silvestre y para realizar pruebas diagnósticas rápidas dificulta la respuesta sanitaria.





