Crecimiento del PIB supera a la eurozona

En el primer trimestre de 2026, el PIB español avanzó +0,6 % respecto al trimestre anterior y +2,7 % respecto al mismo periodo del año pasado. Por contraste, la eurozona apenas creció +0,1 % trimestral y +0,8 % interanual. Los datos, publicados por el Instituto Nacional de Estadística, confirman que la economía de España mantiene un ritmo superior al de sus principales socios europeos.

Este repunte se produce en un contexto de tensiones geopolíticas que han frenado a otras economías. La solidez del crecimiento español se traduce en mayores ingresos fiscales y en una mejora de la confianza empresarial, factores clave para la planificación de inversiones a medio plazo.

Factores que impulsan el dinamismo económico y los riesgos latentes

El motor principal del crecimiento es el empleo. Desde 2022, el número de puestos de trabajo ha aumentado gracias a la llegada de mano de obra extranjera y al crecimiento de la población activa, lo que explica cerca del 80 % del incremento de la ocupación. La creación de empleo ha impulsado el consumo interno y ha reforzado la demanda de vivienda, favoreciendo la inversión residencial.

El sector servicios, liderado por el turismo y las exportaciones de servicios no turísticos, también ha aportado fuerza al PIB. La reorientación de flujos turísticos hacia destinos percibidos como seguros ha revitalizado la actividad hotelera y de restauración. Paralelamente, la expansión de actividades digitales, tecnológicas e intensivas en conocimiento está haciendo que parte del crecimiento sea más escalable y resistente a shocks externos.