Cierre de centrales nucleares en Tarragona y su impacto energético
Los gobiernos regionales y el operador Endesa confirman que Ascó I se cerrará en 2030, Ascó II en 2032 y Vandellós en 2035. Estas tres unidades representan el 82 % de la generación nuclear de Tarragona y, por extensión, una parte esencial del suministro de Cataluña, donde la nuclear aporta el 59 % de la electricidad.
El anuncio llega cuando la demanda eléctrica de la zona está en alza, impulsada por la instalación de centros de datos y otras industrias intensivas. La autoridad energética de la comunidad autónoma advierte que, sin una sustitución rápida, la región podría quedarse sin capacidad suficiente para cubrir su consumo.
Detalles del déficit y alternativas energéticas
Cataluña depende en gran medida de la energía nuclear: España obtiene el 19 % de su electricidad de centrales nucleares, mientras que la comunidad supera esa media con el 59 %. El cierre programado de los tres reactores de Tarragona reducirá esa cuota a menos del 30 % si no se implementan medidas compensatorias.
El incremento de la demanda se debe, entre otros factores, a la expansión de parques tecnológicos y centros de datos que requieren suministro continuo y estable. Ante este escenario, los analistas consideran tres opciones principales:





