Italia obliga a instalar alcolocks a conductores condenados por alcoholemia

Roma, 18 de mayo de 2026 – El Ejecutivo italiano aprobó hoy una reforma del Código de la Carretera que obliga a instalar alcolocks a los conductores condenados por conducir bajo los efectos del alcohol. La medida entra en vigor a partir del 1 de julio y afecta a todos los infractores que superen los límites legales.

Los alcolocks son dispositivos que impiden arrancar el motor si la prueba de aliento supera el umbral permitido. Solo talleres autorizados pueden instalarlos, y cada unidad debe llevar un precinto anti‑manipulación y un certificado de calibración renovable anualmente.

Dispositivo alcolock instalado en un coche, con pantalla de prueba de aliento
Dispositivo alcolock instalado en un coche, con pantalla de prueba de aliento

![Dispositivo alcolock instalado en un coche]

Detalles de la medida: umbrales, plazos y sanciones

Quienes hayan sido condenados con una tasa de alcohol entre 0,8 y 1,5 g/L deberán usar el alcolock durante dos años. Si la concentración supera 1,5 g/L, el periodo se extiende a tres años, comenzando tras la suspensión del permiso, que oscila entre seis meses y dos años según la gravedad.

La instalación es obligatoria y debe realizarse en un taller acreditado. El dispositivo lleva un precinto que impide cualquier manipulación y debe someterse a una calibración anual para garantizar su fiabilidad. El incumplimiento conlleva multas de hasta 3.000 euros y puede derivar en penas de cárcel por falsedad documental.

Contexto europeo: Italia se suma a la tendencia de alcolocks

Con esta normativa, Italia se incorpora a la lista de países que ya emplean alcolocks como complemento a la prohibición total de conducir bajo los efectos del alcohol. Entre ellos se encuentran Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Lituania, Polonia y Suecia, que han reportado una disminución significativa de la reincidencia.

Los datos de estos países demuestran que la tecnología ayuda a reducir accidentes mortales y a mejorar la percepción de seguridad en las carreteras. En Italia, la medida llega en un momento de creciente preocupación por los índices de mortalidad vial, como se evidenció tras el reciente atropello en Módena que dejó ocho heridos.

Los defensores de la reforma señalan que el alcolock es una herramienta eficaz para evitar que conductores ebrios vuelvan a ponerse al volante, mientras que críticos advierten sobre el coste económico para los infractores. La normativa prevé ayudas puntuales para conductores de bajos ingresos que necesiten financiar la instalación.

En los próximos meses, la autoridad de tráfico italiana realizará inspecciones aleatorias para comprobar el correcto funcionamiento de los dispositivos y sancionar a quienes intenten eludir la normativa.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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