Resumen de la noticia

El estudio PAVLOV, coordinado por la doctora Irene Cano Pumarega del Hospital Universitario Ramón y Cajal, ha concluido que los dispositivos posicionales que vibran al detectar que el paciente está boca arriba son eficaces para controlar la apnea obstructiva del sueño. La investigación, realizada entre 2022 y 2024 en 12 hospitales de todo el país, incluyó a pacientes con apnea posicional, es decir, que presentan la mayor parte de sus eventos respiratorios al dormir de espaldas.

Los resultados indican que más de dos tercios de los participantes mantuvieron el control de la enfermedad tras seis meses de uso continuo del dispositivo y que el beneficio persistió hasta un año después de suspender la terapia. Este hallazgo sugiere que la intervención no solo alivia los síntomas, sino que también modifica el patrón de sueño de forma duradera.

Cómo funciona la terapia posicional y resultados del estudio PAVLOV

Los dispositivos analizados en el ensayo incorporan sensores de posición que monitorizan la postura del durmiente. Cuando el sensor detecta que el paciente está boca arriba, emite una suave vibración que lo incita a girar de lado sin despertarlo por completo. Este estímulo repetido busca crear un hábito de dormir de lado, reduciendo la colapsabilidad de las vías respiratorias.