Menú de los jueves

El Hotel Seventy de Molino de Pez ha anunciado la apertura de un menú exclusivo de espetos los jueves a mediodía, disponible hasta la celebración de La Mercè. La iniciativa llega después de que el restaurante dedicara los jueves al cocido, y ahora vuelve a la costa con una propuesta que celebra la brasa y el fuego.

Ubicado en el corazón del barrio de Molino de Pez, el hotel combina la elegancia de su interior con la cercanía al mar, ofreciendo a los comensales una experiencia que conjuga historia y sabor. La propuesta está pensada para los amantes de la cocina tradicional que buscan una oferta sin complicaciones y con carácter.

Plato de espetos de pescado y carne servido en el Hotel Seventy, Molino de Pez, con leña encendida al fondo
Plato de espetos de pescado y carne servido en el Hotel Seventy, Molino de Pez, con leña encendida al fondo

Qué incluye y precio

El menú es cerrado y tiene un coste de 45 €, sin incluir bebidas. Cada plato está pensado para crear una cadena de sabores que culmina en el espetado, el plato estrella del día.

Como aperitivo se sirven aceitunas, pan artesanal y mantequilla ahumada, una combinación sencilla que abre el apetito. A continuación, dos entrantes fríos: zamburiña con emulsión de piparra y ensalada de tomates dulces de la huerta, que aportan frescura y contraste.

La fritura andaluza incluye cazón en adobo, un toque de mar que anticipa la brasa del siguiente paso. Después, el comensario elige entre dos espetos de pescado —parpatana de atún, pargo roteño con asadillo de pimientos o chipirón— o dos de carne —molletes de ternera, pollo picantón a la brasa con pisto manchego o alcachofas con láminas de ternera.

Para cerrar, el postre se elige entre melocotón a la brasa con yogur helado y jarabe de arce, tarta de queso de Fismuler o cremoso de chocolate blanco y cítricos. Cada opción busca equilibrar la intensidad del asado con una dulzura ligera.

El espetado, patrimonio inmaterial

Los espetos son una técnica de asado a leña que se remonta a los pescadores de la costa malagueña, quienes ensartaban sardinas y otros pescados sobre cañas para cocinarlos al calor del fuego. La práctica, más que una receta, es un ritual que reúne a la comunidad alrededor del humo y el sonido del crepitar.

En los últimos años, la tradición ha cobrado fuerza como símbolo de identidad cultural, y ahora se presenta como candidata a Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la UNESCO. El reconocimiento buscaría proteger la técnica y fomentar su transmisión a nuevas generaciones.

El impulso de Molino de Pez no es solo gastronómico; es una declaración de que la cultura culinaria puede ser vehículo de memoria colectiva. Al ofrecer el espetado en un entorno urbano, el hotel ayuda a que la tradición salga de la playa y llegue a la mesa del ciudadano común.

Esta apuesta se alinea con otras iniciativas culturales en la región, como la participación de Berto Romero en los Padrins Arrossaires 2026, que también busca reforzar la identidad local a través de la gastronomía (ver más).

Perspectivas

Si el menú de jueves logra consolidarse, podría convertirse en una referencia para otros establecimientos que deseen rescatar técnicas ancestrales. Además, el éxito comercial podría acelerar la candidatura del espetado ante la UNESCO, aportando visibilidad internacional a una costumbre que sigue viva en los fogones de Málaga.

Los amantes de la buena mesa que busquen una experiencia auténtica encontrarán en Molino de Pez una oportunidad única antes de que finalice La Mercè. El futuro del espetado, ahora en el centro de la ciudad, depende de la acogida de este menú y del apoyo de una comunidad que valora su patrimonio gastronómico.

Javier Sánchez Torres
Javier Sánchez Torres

Redactor de Deportes

Periodista deportivo. Cubre la Liga y la selección española de fútbol.

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