Acuerdo parlamentario para considerar a los funcionarios de prisiones como agentes de la autoridad

El jueves, la Comisión de Interior aprobó la propuesta que convierte a los funcionarios de Instituciones Penitenciarias en agentes de la autoridad. La votación contó con el respaldo de la mayoría del Congreso, aunque aún falta la aprobación en el pleno y en el Senado. La iniciativa busca dotar a los guardias de mayor poder y protección frente a situaciones de riesgo en su trabajo.

El texto, registrado por el PSOE y Sumar, fue respaldado por Junts, PNV, PP y Vox. Sólo ERC y EH Bildu se abstuvieron, calificando la medida de "derechización de la izquierda". Los diputados aplaudieron el consenso, destacando la capacidad de diálogo entre fuerzas opuestas.

Con la reforma, los funcionarios podrán identificarse como agentes de la autoridad tanto en procedimientos administrativos como judiciales, lo que les otorga una posición legal más sólida.

Detalles de la reforma y alcance del consenso político

La normativa concede tres prerrogativas principales. Primero, el testimonio del funcionario será considerado "base suficiente" para adoptar resoluciones en procedimientos disciplinarios. Segundo, la administración deberá al personal cuando sufra daños personales o materiales en el ejercicio de sus funciones. Tercero, si un funcionario se ve involucrado en un proceso penal, será para evitar riesgos de autoincriminación.