Llegada de los primeros cajeros automáticos y tarjetas bancarias (1977)

En 1977 se anunciaron en EL PAÍS los primeros cajeros automáticos y la Tarjeta 6000, marcando el comienzo de la automatización bancaria en el país. La noticia describía un "servicio bancario automatizado permanente" que rompería con los horarios restrictivos de las sucursales y eliminaría la larga espera en la ventanilla.

Primer cajero automático instalado en España en 1977
Primer cajero automático instalado en España en 1977

Solo 27 cajeros se distribuían por toda España: cuatro en Madrid, cinco en Bilbao, tres en Barcelona y el resto repartido entre Valencia, Zaragoza, Málaga y otras ciudades. La Tarjeta 6000, lanzada en 1973, fue promocionada por la CECA y respaldada por CaixaBank, que envió 50.000 cartas a comercios de Barcelona para presentar el nuevo producto.

Los primeros cajeros permitían ingresos, reintegros y transferencias mediante un teclado y formularios, sin coste adicional para el cliente. La operación se realizaba con la tarjeta de crédito del banco, lo que supuso la primera experiencia de pago sin efectivo.

Cómo transformaron la banca española la automatización y la Tarjeta 6000

CaixaBank instaló sus primeros cajeros en 1979 y, con una campaña agresiva, amplió rápidamente la red. Hoy la entidad posee la mayor cantidad de terminales del país, consolidando su posición como pionera tecnológica. "La banca se ha integrado de forma natural en la vida de las personas, facilitándola", afirmó el presidente Tomás Muniesa, recordando la evolución vivida durante cinco décadas.

La automatización redujo drásticamente los tiempos de espera y abrió la posibilidad de operar las 24 horas del día, los 365 del año. Los usuarios dejaron de depender de la cartilla de ahorros y de los horarios de cierre, pasando a disponer de su dinero cuando lo necesitaban.

El impacto se reflejó en la adopción masiva de la tarjeta: en 1978 solo 110.000 establecimientos aceptaban la Tarjeta 6000, pero la campaña de la CECA y la presencia de cajeros impulsaron su expansión.

Contexto histórico de la digitalización bancaria

Antes de 1970, los españoles llevaban billetes y monedas en la cartera y acudían a la sucursal para cualquier operación. Las colas eran habituales y los horarios de atención terminaban a las dos de la tarde. La introducción de la Tarjeta 6000 y los cajeros automáticos supuso una ruptura con esa rutina.

A lo largo de los años, la red creció de forma exponencial: en 1982 se pusieron en marcha otros 800 cajeros, y hoy España cuenta con una de las densidades más altas de la UE. Las tarjetas físicas están siendo reemplazadas por pagos móviles, pero la base de la digitalización se construyó en los setenta.

Este proceso no solo modernizó la relación cliente‑banco, sino que también sentó las bases para la banca online y los servicios fintech que dominan el mercado actual. Como se señaló en Optimismo europeo ante el bloqueo de Ormuz, la capacidad de adaptación tecnológica es clave para la estabilidad económica.

La transformación iniciada en 1977 sigue influyendo en la vida cotidiana: los usuarios ahora pueden gestionar sus finanzas desde el móvil, pero la confianza en la automatización bancaria se forjó con los primeros 27 cajeros y la Tarjeta 6000. El legado de esa época demuestra que la innovación, cuando se apoya en una red robusta y una campaña de concienciación, puede cambiar hábitos arraigados y abrir nuevas oportunidades para la economía del país.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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