Exculpación familiar

Los hermanos Julián y Luis González, junto a su cuñada María Pérez, comparecieron el pasado viernes ante el juzgado de Villafranca de los Barros y aseguraron que su hermano mayor, Manuel González (55 años), no tuvo participación en el asesinato de Francisca Cadenas, desaparecida en 2017. La defensa, representada por el abogado José Duarte, sostuvo que los testimonios corroboran la versión inicial del propio autor confeso, Julián González, quien admitió haber matado a la víctima. "Hemos ratificado la versión de Lolo y su defensa: estaba en Mérida cuando se produjo la muerte", indicó Duarte al concluir la comparecencia. Los familiares describieron la coartada de Manuel: una visita nocturna a su padre hospitalizado en Mérida, que habría concluido después de la medianoche, horas posteriores al crimen.

Declaraciones en el juzgado

Durante la fase de instrucción, Duarte explicó que los testigos confirmaron la declaración de Julián, quien confesó haber golpeado a la vecina y haber enterrado el cuerpo con ayuda de su hermano menor. Sin embargo, los familiares de Manuel insistieron en que él nunca estuvo presente en la vivienda de Hornachos esa noche. Según su relato, llegó a la localidad ya pasada la medianoche, cuando la investigación ya consideraba concluido el hecho. El juez Verónica Guerrero tomó nota de los testimonios y, pese a la defensa, mantuvo la acusación contra Manuel, basándose en pruebas forenses que aún están en proceso. La defensa subrayó que la versión de los familiares es consistente y que la coartada de Manuel se verifica con registros hospitalarios y de transporte.

Próximos pasos judiciales

El tribunal ha fijado una nueva citación de testigos para el 18 de junio, fecha en la que se presentarán los peritajes forenses y antropológicos solicitados a laboratorios de Madrid. Estos informes son decisivos para precisar la hora de fallecimiento de Francisca Cadenas y, con ello, determinar la posible implicación de Manuel González. Asimismo, la defensa ha pedido la reconstrucción de los hechos, una diligencia que el juez podría acordar si los datos procesales lo justifican. Duarte recordó que la reconstrucción es voluntaria y depende de la colaboración de los acusados. La prueba de saliva para comparar el ADN de Julián con objetos hallados en la vivienda también está pendiente, tras la reticencia inicial del acusado a someterse al examen.

Implicaciones para el proceso

Si los peritajes confirman la coartada de Manuel, la acusación contra él podría ser desestimada, lo que aligeraría la carga sobre los dos hermanos detenidos. En caso contrario, el tribunal podría ordenar la reconstrucción y, potencialmente, una ampliación de la pena para ambos acusados. La comunidad de Hornachos sigue expectante, pues el caso ha mantenido la atención pública durante casi una década. El desenlace del proceso influirá en la percepción de la justicia en la zona y en la confianza de los vecinos en las instituciones judiciales. Mientras tanto, los familiares de los detenidos continúan evitando declaraciones a los medios, centrados en la defensa de Manuel González y en la búsqueda de pruebas concluyentes.

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María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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