Ataque iraní a Emiratos Árabes Unidos: detonación en la central nuclear de Barakah

Irán lanzó una ola de drones y misiles contra Emiratos Árabes Unidos el pasado 23 de mayo de 2025, alcanzando infraestructuras energéticas y provocando una explosión en la central nuclear de Barakah. Las autoridades de Abu Dabi confirmaron que los proyectiles partieron desde territorio iraquí y que una milicia chií respaldada por Teherán estuvo detrás del ataque.

El presidente del Parlamento iraní, Ali Khezrian, declaró en televisión estatal que los Emiratos habían dejado de ser "vecinos" para convertirse en una "base hostil". La explosión en Barakah, la única planta nuclear civil del país, marca la primera vez que un objetivo nuclear civil es alcanzado en la región.

Motivaciones y responsables del asalto

Teherán justifica el asalto señalando la proximidad de Abu Dabi a Israel y la percepción de una coalición hostil surgida tras los Acuerdos de Abraham. En un discurso a la Guardia Revolucionaria Islámica, los generales advirtieron que los Emiratos no deben ser "guarida de los estadounidenses y los sionistas".

Según fuentes oficiales del Ministerio de Defensa emiratí, la operación fue ejecutada por milicias chiíes iraquíes bajo el mando de oficiales vinculados al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. "Los drones partieron de bases en Irak bajo coordinación directa con Teherán", afirmó el portavoz del ejército emiratí.

Contexto geopolítico del Golfo tras los Acuerdos de Abraham

Los Acuerdos de Abraham de 2020 normalizaron relaciones entre Emiratos e Israel, abriendo cooperación tecnológica, turística y de defensa. Ese giro estratégico fue impulsado por el presidente emiratí Mohamed bin Zayed Al Nahyan para diversificar alianzas y reducir la dependencia de EE. UU.

Irán percibe la cercanía de Emiratos a Tel Aviv como una amenaza directa a su influencia regional. La normalización, además, ha sido vista como un intento de crear una zona de contención contra la República Islámica, lo que ha alimentado la retórica agresiva del parlamento y las fuerzas armadas de Teherán.

Escenarios futuros y posibles respuestas internacionales

Los analistas anticipan que Irán podría intensificar la presión mediante nuevos ataques a infraestructuras críticas, mientras Arabia Saudí y Qatar mantienen una postura cautelosa, evitando una coalición militar abierta contra Teherán.

Estados Unidos, que sigue manteniendo bases militares en la zona, ha condenado el ataque y ha prometido reforzar la defensa aérea de los Emiratos. "Defenderemos a nuestros aliados y garantizaremos la seguridad del suministro energético en la región", declaró el secretario de Defensa de EE. UU.

En el corto plazo, la comunidad internacional podría imponer sanciones adicionales a Irán y abrir canales diplomáticos para evitar una escalada que arrastre a más países del Golfo a un conflicto abierto. Para los lectores, el incidente subraya la fragilidad de la paz en una zona donde los intereses estratégicos se entrelazan con rivalidades históricas.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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