Detalles del siniestro

A las 19:29 del viernes una explosión sacudió la mina a cielo abierto de Liushenyu, en el condado de Qinyuan, provincia de Shanxi. En el momento del accidente 247 empleados se encontraban laborando bajo tierra. Los niveles de monóxido de carbono superaron los límites permitidos, lo que provocó la tragedia que dejó 82 muertos y una decena de heridos graves.

Hasta las 06:00 del sábado, los equipos de rescate habían elevado a superficie a 201 personas. Sin embargo, alrededor de 40 trabajadores siguen bajo tierra, de los cuales 16 están en estado crítico. Las labores continúan en condiciones difíciles, con el riesgo de colapsos adicionales y la presencia de gases tóxicos.

Respuesta de las autoridades chinas

El presidente Xi Jinping emitió instrucciones para acelerar el rescate, instando a los equipos a "hacer todo lo posible" para localizar a los desaparecidos y atender a los heridos. Las autoridades locales detuvieron a los responsables de la empresa operadora, iniciando una investigación interna para determinar las causas exactas del accidente.

El gobierno central ha movilizado recursos adicionales, incluyendo unidades de emergencia y especialistas en gases tóxicos. Se ha ordenado la suspensión temporal de las actividades en la mina mientras se realizan inspecciones de seguridad exhaustivas.