Imputación de Zapatero y su efecto inmediato
El martes se presentó en el Tribunal Supremo un auto de imputación de 88 páginas contra José Luis Rodríguez Zapatero. La medida, firmada por el magistrado a cargo, acusa al exmandatario de presuntos delitos vinculados a su actividad política reciente. Con la imputación, Zapatero pierde de forma automática el carácter de negociador clave para el Gobierno de Pedro Sánchez, que necesitaba su influencia para mantener la estabilidad de la coalición.
La ausencia de Zapatero se traduce en una pérdida de palanca en las negociaciones con ERC, Junts y Podemos. Sin su intervención, el presidente del Gobierno enfrenta una aritmética parlamentaria más frágil, en una legislatura que ya muestra signos de agotamiento. La medida, además, ha generado incertidumbre entre los partidos que dependían de su capacidad de mediación para cerrar acuerdos de financiación y de política regional.
Reacciones de los socios del Gobierno y pérdida de influencia
Los partidos que forman la coalición han calificado la imputación como un caso de *lawfare. ERC, Junts y Podemos han expresado su desilusión, señalando que la decisión debilita la capacidad de negociación del Ejecutivo. "Estoy jodido", admitió durante la sesión de control al Gobierno, añadiendo que "hay mucha gente de izquierda en este país a la que esto le rompe el corazón".





