Apertura de la muestra

La Sala Alcalá 31 abre sus puertas a 'Piel y memoria', la nueva exposición de Lidó Rico que celebra la conmemoración de los 1.200 años de Murcia. La inauguración tuvo lugar este lunes y la muestra permanecerá abierta al público sin coste alguno hasta el 31 de mayo.

El recorrido, gratuito y accesible, invita a los visitantes a atravesar más de 40 años de producción del artista, desde sus primeros bocetos de los años ochenta hasta sus instalaciones de gran formato más recientes. La exposición se sitúa en la planta baja y primera planta del centro, ofreciendo un itinerario que no sigue una cronología estricta, sino una inmersión sensorial en el cuerpo como materia y conocimiento.

Detalles de la muestra

En el corazón de la muestra se encuentra la pieza central, una escultura mural titulada 'Piel y memoria', encargada por el Ayuntamiento de Murcia. La obra, de gran escala, se construye como un relato coral que entrelaza símbolos históricos, figuras locales y referencias culturales, convirtiendo la ciudad en una piel compartida donde la historia se escribe con tacto.

La técnica distintiva de Lidó Rico consiste en sumergir su propio cuerpo en escayola, dejando que la materia se solidifique sobre la piel y capture la tensión entre carne y molde. Esta metodología, curada por Miriam Huescar, no es un truco escénico sino el núcleo mismo de la obra, donde el proceso se vuelve visible y forma parte del discurso escultórico.

Al entrar, el visitante se topa con el 'Secadero de pensamientos', una instalación que actúa como umbral: cabezas suspendidas, fragmentos de cuerpos y una atmósfera cargada de polvo blanco crean una sensación de tránsito entre lo íntimo y lo monumental. La pieza sugiere que la memoria colectiva se seca y se conserva en los espacios que habitamos.

Detalle de la obra 'Secadero de pensamientos' con cabezas suspendidas y polvo blanco que envuelve al visitante
Detalle de la obra 'Secadero de pensamientos' con cabezas suspendidas y polvo blanco que envuelve al visitante

Murcia 1200 y la memoria colectiva

La exposición forma parte del programa Murcia 1200, una iniciativa que celebra la fundación de la ciudad en 825 d.C. y busca transformar la conmemoración en reflexión artística. En lugar de una mirada nostálgica, la muestra propone una meditación sobre la identidad, la fragilidad humana y la permanencia de lo que somos.

Con la visita, el público no solo descubre la evolución de un artista singular, sino que también se enfrenta a preguntas sobre cómo el cuerpo y la memoria se entrelazan en la construcción de la historia. La exposición seguirá abierta hasta finales de mayo, ofreciendo a los madrileños la oportunidad de experimentar, sin coste, una visión que trasciende el tiempo.

Instalación central 'Piel y memoria' de Lidó Rico, mural escultórico que cubre la pared con formas de escayola sobre la piel del artista
Instalación central 'Piel y memoria' de Lidó Rico, mural escultórico que cubre la pared con formas de escayola sobre la piel del artista
Pablo Hernández Gil
Pablo Hernández Gil

Crítico Cultural

Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.

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