Detalles de la acusación y reacciones inmediatas

El juzgado ha remitido un auto que imputa a Zapatero de ser el cabeza de una supuesta red delictiva que, según el documento, extorsionaba a altos funcionarios mediante sobres con cifras de varios miles de euros. El escrito indica que los pagos, descritos como "higadillos", se entregaban a cambio de favores y decisiones favorables. La Fiscalía señala que los sobres fueron entregados en oficinas de la administración y que los destinatarios habrían sido coaccionados bajo amenaza de revelar información comprometedora.

Hasta el momento, Zapatero no ha emitido ninguna declaración y su equipo legal ha solicitado la suspensión del proceso para garantizar sus derechos. La oposición, liderada por partidos de la derecha, ha exigido claridad y la apertura inmediata de la causa, calificándola de "prueba más contundente de la corrupción dentro del PSOE". En respuesta, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido al tribunal que actúe con celeridad, mientras que Baldoví advierte que la imputación podría marcar una "línea roja" contra la financiación ilegal del partido (Baldoví pide prudencia tras la imputación de Zapatero y advierte línea roja contra financiación ilegal del PSOE).