Guerra Irán‑EE.UU: la última escalada y la disputa de declaraciones

A finales de febrero de 2024 EE.UU. e Israel ejecutaron ataques aéreos contra instalaciones estratégicas en Irán, ampliando la confrontación en Oriente Medio. La noche del 27 de febrero, la televisión estatal iraní anunció que Washington había acordado levantar el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz y reabrir el paso marítimo. La Casa Blanca respondió en su cuenta oficial de X calificándolo de "total invención" y aseguró que no existen planes de retirar fuerzas estadounidenses del Golfo.

El comunicado iraní, emitido por el canal estatal IRIB, citó a un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores que afirmó que el bloqueo, impuesto desde 2020, sería eliminado en los próximos días. La respuesta estadounidense, firmada por la Oficina de Comunicaciones de la Casa Blanca, reiteró que "Nadie debería creer lo que está publicando la prensa estatal iraní. LOS HECHOS IMPORTAN". La contradicción alimentó la confusión entre analistas y operadores de mercado.

Detalles de la confrontación y su impacto en los mercados energéticos

Los ataques se llevaron a cabo mediante misiles de crucero lanzados desde portaaviones en el Golfo Pérsico y bombarderos de largo alcance operando desde bases en la región. Según fuentes militares, los objetivos incluían instalaciones de radar y depósitos de combustible en la costa sur de Irán. No se reportaron bajas civiles significativas, pero Irán describió los actos como una "agresión sin precedentes".