Multa de hasta 200 € por no llevar el kit antipinchazos obligatorio
La Dirección General de Tráfico ha vuelto a advertir que todo vehículo debe disponer de un kit antipinchazos o una rueda de repuesto. La ausencia de este elemento supone una sanción de hasta 200 € que puede aplicarse en cualquier inspección de tráfico. La medida busca reducir los accidentes causados por vehículos inmovilizados en la calzada.
El aviso de la DGT se ha difundido a través de sus canales oficiales y ha generado una fuerte demanda de los kits disponibles en el mercado. Un modelo de referencia cuesta alrededor de 29 € y ya se ha vendido en decenas de unidades en las últimas horas.
Qué incluye el kit y por qué es necesario
El kit antipinchazos recomendado por la DGT contiene tres componentes esenciales: un aplicador, un sellador de caucho y un conjunto de herramientas de extracción. El aplicador se inserta directamente en el orificio del neumático y permite inyectar el sellador, que sella la pared interna y evita la pérdida de presión.
Las herramientas incluyen una palanca para extraer objetos punzantes y una pequeña bomba manual para inflar el neumático tras la reparación. Con este equipamiento, el conductor puede volver a la carretera en pocos minutos, sin necesidad de cambiar la rueda ni llamar a la asistencia.





