La Guardia Civil ha confirmado que multará a cualquier conductor que circule con la ITV vencida, aunque ya haya solicitado la cita previa. La medida, vigente desde el 1 de mayo, responde a la normativa que obliga a disponer de la inspección en regla para poder estar en la vía pública.

El texto legal tipifica la falta como infracción grave, con sanción económica y la posibilidad de inmovilizar el vehículo. La autoridad puede actuar en cualquier control de tráfico, sin necesidad de que el conductor haya llegado a la estación de ITV. La sanción se aplica al detectar la irregularidad.

ITV caducada con cita previa: qué sanciona la Guardia Civil

Con la ITV caducada, la Guardia Civil tiene potestad de imponer una multa de 200 €. Si el obligado paga dentro de los diez días hábiles, el importe se reduce a 100 €. En caso de que la inspección esté suspendida, la multa puede alcanzar los 500 €, según la Ley de Tráfico.

La infracción también conlleva la pérdida de puntos del carnet y la obligación de presentar el vehículo a inspección antes de volver a circular. La DGT envía avisos por carta a los domicilios registrados, recordando la proximidad del vencimiento y la necesidad de pedir cita con antelación.

Multas y requisitos: importe y plazos

La DGT permite solicitar la cita hasta 30 días antes de que expire la ITV. El plazo para pagar la multa tras la notificación es de veinte días, con la rebaja por pronto pago. Si el conductor ignora los avisos, la sanción se mantiene y el vehículo queda impedido de circular.