EEUU registra récord de libros vetados en escuelas y bibliotecas

El Departamento de Educación de los Estados Unidos informó este lunes que se han vetado más de mil títulos en colegios y bibliotecas públicas, superando cualquier cifra registrada en la última década. Entre los libros prohibidos figura "El cuento de la criada" de Margaret Atwood, obra que aborda una distopía teocrática y ha sido señalada como "inapropiada" por los censores locales.

Los censores, mayoritariamente agrupaciones de padres y organizaciones conservadoras, argumentan que su acción protege el derecho de los padres a decidir el contenido educativo de sus hijos. La medida se ha extendido a obras clásicas, novelas contemporáneas y textos sobre diversidad, raza e identidad de género.

Causas y consecuencias del veto

Los defensores del veto sostienen que la eliminación de estos libros evita la exposición de los menores a ideas que consideran "contrarias a los valores familiares". En respuesta, el expresidente Donald Trump aprobó una compensación de 1.800 millones de dólares del Tesoro, alegando que la filtración de su declaración de hacienda durante la administración Biden le causó perjuicios económicos y reputacionales.

Trump declaró que la indemnización cubrirá también los daños a su familia y a sus negocios, y anunció que se suspenderá cualquier revisión futura de sus declaraciones fiscales. La medida ha generado críticas de grupos de derechos civiles, que la ven como un incentivo a la censura y a la impunidad de los gobernantes.

En el debate nacional, la decisión ha sido citada como un ejemplo de cómo la política de "derechos de los padres" se combina con intereses personales de alto nivel. "Esta compensación no solo protege a un individuo, sino que legitima la censura institucionalizada", comentó un portavoz de una organización de libertades civiles.

Contexto breve: tendencia global de censura y corrupción política

El aumento de la censura en EE.UU. se inserta en una ola mundial que afecta a democracias occidentales y a regímenes autoritarios. En Europa, varios gobiernos han introducido restricciones a libros y contenidos considerados "peligrosos" para la seguridad nacional, mientras que en América Latina se observan casos de presión política sobre bibliotecas públicas.

Analistas advierten que la combinación de censura cultural y decisiones financieras controvertidas, como la indemnización aprobada por Trump, puede erosionar la confianza ciudadana en las instituciones. La percepción de que los recursos públicos se utilizan para proteger a élites políticas alimenta la narrativa de corrupción y autoritarismo.

Este fenómeno también se refleja en la política española, donde recientes controversias mediáticas han puesto en relieve la relación entre poder y control de la información. Por ejemplo, la renuncia de Carlos Alsina al tramo matutino de COPE ha sido interpretada como un síntoma de la presión sobre los medios Carlos Alsina abandona el tramo matutino de COPE.

La tendencia sugiere que, si no se establecen límites claros, la censura podría consolidarse como una herramienta de gestión política y económica, afectando tanto la educación como la percepción pública de la justicia.

En los próximos meses, se espera que los tribunales revisen varios casos de prohibición de libros, mientras que la administración de Trump podría buscar ampliar la compensación a otros sectores que aleguen daños por filtraciones de información. La evolución de estos procesos será clave para determinar si EE.UU. avanza hacia una mayor libertad cultural o consolida un modelo de control institucionalizado.

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Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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