Reencuentro con la soltería: parejas largas que vuelven al mundo de las citas en 2025

Susana, 31 años, puso fin a una relación de 9 años en el verano de 2025 y, tras recuperarse, abrió un perfil en Bumble en diciembre de 2025. Apenas una semana después consiguió su primera cita, una experiencia que contrastó con los bares y los entornos laborales que marcaban sus encuentros anteriores.

María, 43 años, se separó después de casi 20 años de convivencia. Se mudó al extranjero y, buscando compañía, creó un perfil en otra aplicación de citas. Lo que empezó como una búsqueda de amistad rápidamente se transformó en una exploración de posibilidades románticas.

Experiencias en Bumble y otras apps: testimonios de Susana y María

Susana valora la facilidad de iniciar una conversación desde el sofá, pero critica la falta de presencia física. "Son bastante útiles y fáciles, pero prefiero interactuar en vivo", señala. Le irritan los mensajes agresivos en las biografías y el hábito de romper el match por no responder rápidamente.

María comparte la misma dualidad. "Flirtear un martes por la noche desde la cama es sencillo, pero genera vagancia", afirma. Señala que el ghosting y la multitarea de chats dificultan la concreción de encuentros reales, creando una sensación de estancamiento.