Resumen de la noticia
Beatriz Biedma Rojano, magistrada del Juzgado de Instrucción nº 3 de Badajoz, ha sido vigilada durante meses en su rutina diaria mientras se inicia el juicio definitivo contra David Sánchez Pérez‑Castejón, hermano del presidente del Gobierno. La persecución se ha limitado a seguirla al gimnasio, al trabajo y al colegio de sus hijas, sin que haya detenido el proceso judicial.
El juicio comenzó esta semana en el Palacio de Justicia de Badajoz, marcando el punto de partida de la fase final del caso que ha mantenido la atención pública y política.
Detalles de la persecución y su impacto en la magistrada
Testigos del gimnasio aseguran que desconocidos observaban a Biedma cada mañana a las 7 h, anotando sus horarios y hábitos. Posteriormente, los mismos individuos interrogaron a vecinos y compañeros de trabajo para recabar datos sobre su vida familiar y profesional.
En el colegio de sus hijas, los agresores se hicieron pasar por padres para obtener información sobre la rutina de recogida y los contactos de la familia. «Sentí que cada paso estaba bajo la mirada de alguien», declaró la propia magistrada a su círculo cercano.
Los investigadores de la Fiscalía no han identificado a los responsables, pero la presión ha generado inquietud entre sus colegas. Varios jueces del ámbito extremeño han expresado su apoyo a Biedma, resaltando su trayectoria de más de y su reciente elección como con .





