Estudio revela que 4 de cada 10 enfermeras consideran abandonar la profesión

El Ministeri de Sanitat y el Institut de Salut Carlos III han publicado en Journal of Nursing Management el mayor estudio sobre la intención de renuncia en la enfermería española. La encuesta, realizada entre enero y marzo de 2024, recoge más de 20 000 respuestas de profesionales de todos los niveles asistenciales y comunidades autónomas.

Los resultados indican que 39,6 % de las enfermeras encuestadas prevén dejar la profesión en los próximos diez años, y que 17 % lo haría en menos de dos años. Estos datos superan cualquier estudio previo y plantean un serio riesgo para la continuidad del sistema sanitario.

Factores clave que motivan la intención de renuncia

La falta de estabilidad contractual es el factor más citado, con un 56,5 % de las respuestas que lo señalan como motivo principal. La percepción de una mala seguridad del paciente incrementa en 81 % la probabilidad de que una enfermera considere la renuncia, mientras que los contratos temporales aumentan esa probabilidad en 33 %.

«Cuando peligra la seguridad que le puedes ofrecer al paciente, este es uno de los factores que hace que una enfermera se plantee abandonar la profesión», afirma Lluïsa Garcia, presidenta del Col·legi d'Infermeres de Girona.

Contexto del sector sanitario español

El estudio coincide con una oleada de protestas de enfermeras en hospitales como el Santa Caterina y el Josep Trueta, donde los sindicatos denuncian interinidades y falta de presupuestos para plazas definitivas. Según la delegada sindical Maria Àngels Rodríguez, la ausencia de contratos estables dificulta la retención de personal y genera sobrecarga en los equipos.

Este malestar se refleja en la encuesta: el 33 % de las respuestas indica que la temporalidad es un factor decisivo, y el 31,5 % menciona la falta de reconocimiento profesional. El salario insuficiente, aunque menos citado, aparece en 5,3 % de los casos.

Repercusiones y propuestas de solución

El posible éxodo de casi la mitad del personal de enfermería amenaza la sostenibilidad del sistema de salud, aumentando tiempos de espera y reduciendo la calidad asistencial. El Col·legi d'Infermeres exige contratos estables, reconocimiento de especialidades y entornos laborales seguros como medidas urgentes.

Ante este escenario, el Ministerio ha anunciado una revisión de la política de contratación temporal y la creación de un fondo para plazas definitivas. Sin embargo, los sindicatos advierten que sin una respuesta rápida y contundente, la fuga de talento podría acelerar la crisis sanitaria.

¿Qué sigue? Si las propuestas no se materializan, se prevé un aumento de la presión sobre los servicios de urgencia y una mayor saturación de los hospitales, lo que repercutirá directamente en la atención al paciente y en la confianza de la ciudadanía en el sistema de salud.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad