Cómo ayudar a los niños a gestionar sus notas escolares
Al terminar el curso, las calificaciones llegan a los hogares y a los buzones de los padres. Nerea López, psicóloga infantojuvenil, indica que el momento es clave para reforzar la autoestima del menor.
La especialista aconseja separar la nota del valor personal del niño. "Las calificaciones no deben medirse como una valoración del ser del niño", asegura López. De este modo, el niño percibe que su familia lo quiere más allá del papel.
El primer paso es abrir un espacio de conversación. Preguntar cómo se sintió con el resultado y qué estrategias utilizó para estudiar permite que el menor reflexione sobre su proceso, no solo sobre la cifra.
Cuando la nota es baja, la reacción debe ser calmada. En lugar de reprochar, el padre debe escuchar las dificultades que el niño haya encontrado, ya sean de organización, motivación o emociones.
López subraya que el acompañamiento sereno favorece la resiliencia. Un niño que siente apoyo tiende a mejorar sus hábitos y a afrontar futuros retos con mayor seguridad.
Consejos de la psicóloga para apoyar sin presionar
Separar la calificación del vínculo afectivo implica evitar comparaciones. La experta advierte que comparar al hijo con sus compañeros o con sus hermanos "puede minar la confianza y generar perfeccionismo".





