Tipos de interés

El Federal Reserve ha elevado los tipos de interés a 3,5 %, poniendo fin al periodo de dinero barato que había caracterizado a la economía estadounidense durante los últimos años. La medida se anunció esta semana y responde a la persistente inflación que supera el objetivo del 2 %. Al mismo tiempo, el enfrentamiento entre Irán e Israel mantiene el precio del crudo por encima de los 90 USD el barril, según los datos de los mercados internacionales.

Esta doble presión – tipos más altos y petróleo caro – rompe la ilusión de que la recuperación económica podía financiarse con crédito barato. Los analistas del Financial Times advierten que la política monetaria restrictiva será la norma durante varios trimestres, obligando a los agentes financieros a operar en un entorno de costes de financiación elevados.

Inflación y mercados

La combinación de tipos más altos y energía cara prolonga la presión inflacionista en la mayor parte de la economía mundial. En EE UU, la inflación subyacente sigue rondando el 4 %, mientras que en Europa y Asia los precios al consumo también se mantienen por encima de sus metas. Esta situación reduce la rentabilidad esperada de la renta variable, ya que los costes de capital aumentan y los flujos de caja futuros se descuentan a tasas mayores.

Los inversores, por su parte, están reorientando sus carteras hacia la renta fija, que ofrece una mayor seguridad de retorno en un contexto de tipos persistentes. Los bonos del Tesoro estadounidense, ahora con rendimientos superiores al , resultan más atractivos que las acciones que enfrentan una valoración más cara y una mayor volatilidad.