Camiones implicados en la mayoría de los accidentes graves

El mapa de riesgo viario elaborado por el RACC y el Servei Català de Trànsit para el trienio 2022‑2024 revela que los camiones están involucrados en el 55,3 % de los accidentes graves registrados en la AP‑7 que atraviesa Girona, pese a que su cuota de tráfico es solo del 27,3 %. Los datos se presentaron este lunes en Girona ante la prensa y autoridades de movilidad.

El estudio desglosa la participación por tramos: entre la frontera francesa y Figueres Sud los camiones suponen el 25 % de los siniestros graves; entre Figueres Sud y Girona Nord el 33 %; y entre Girona Nord y Maçanet de la Selva el porcentaje se dispara al 73 %. Esta variación muestra una presión creciente del tráfico pesado en la zona norte de la provincia.

Girona encabeza la lista de provincias catalanas con mayor participación de vehículos pesados en accidentes graves, superando a Tarragona (41,7 %) y Barcelona (38,7 %). La concentración de estos incidentes se produce en una vía que ha visto incrementado su flujo desde la supresión de los peajes tradicionales.

Desproporción y demandas del RACC

Ante la evidente desproporción, Josep Mateu, presidente del RACC, ha exigido que la gestión de la AP‑7 sea traspasada a la Generalitat para que la administración catalana asuma el mantenimiento y la modernización de la autopista. «La AP‑7 es uno de los temas más preocupantes del estudio», declaró Mateu, añadiendo que las actuales gestiones tácticas «no nos llevan a una solución a corto plazo».

Mateu también señaló que el tráfico que antes entraba por Irún ahora se dirige por la Jonquera, incrementando la carga sobre la AP‑7. El presidente insiste en que se necesitan más infraestructuras, carriles adicionales y accesos mejorados para aliviar la presión del tráfico pesado y reducir la siniestralidad. Para contextualizar la gravedad del problema, consulte el informe sobre la Siniestralidad viaria en Cataluña.

Posibles medidas y futuro de la gestión

El RACC propone la implantación de una viñeta o peaje reducido exclusivo para financiar el mantenimiento y la modernización de la AP‑7. Según Mateu, «todo lo recaudado debe volver a invertirse en la vía, no en otros proyectos». Esta medida buscaría equilibrar el coste del uso intensivo de la autopista con la necesidad de mejoras estructurales.

Además, se plantea la creación de carriles adicionales y accesos específicos para vehículos pesados, con el objetivo de reducir la congestión y mejorar la seguridad. El Servei Català de Trànsit ha reconocido que el desequilibrio entre vías con peaje y sin peaje desvía tráfico hacia la AP‑7, lo que refuerza la necesidad de un modelo de gestión sostenible.

El debate sobre la financiación y la gestión de la autopista no se limita a la reintroducción de peajes tradicionales, sino que abre la puerta a un modelo de gestión más ágil y orientado a la seguridad vial. Si la Generalitat asume la responsabilidad, se podrían acelerar las inversiones en señalización, modernización de la infraestructura y adaptación a vehículos autónomos, que requieren vías «bien señalizadas y en buenas condiciones».

Perspectivas

El próximo paso será la negociación entre el RACC, la Generalitat y el Servei Català de Trànsit para definir el esquema de financiación y la posible transferencia de la gestión. La adopción de una viñeta o peaje reducido, junto con la ampliación de la infraestructura, podría reducir significativamente la participación de camiones en los accidentes graves y mejorar la fluidez del tráfico en la AP‑7 de Girona.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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