Descubrimiento del planeta gigante desaparecido

Un equipo internacional liderado por la Universidad Johns Hopkins, con la colaboración del Instituto de Ciencias Planetarias y la Universidad Rice, ha publicado en la revista Icarus la hipótesis de que el Sistema Solar primitivo albergó un quinto planeta gigante, hoy desaparecido. Los autores afirman que, tras una fase de inestabilidad orbital, este cuerpo fue expulsado del sistema, dejando una huella detectable en la arquitectura actual de los planetas exteriores. La publicación, fechada en 2026, se basa en análisis numéricos que buscan reconciliar discrepancias entre modelos tradicionales y la posición actual de Urano y Neptuno.

La propuesta surge de la necesidad de explicar por qué los dos gigantes de hielo, Urano y Neptuno, se encuentran en órbitas tan distintas pese a compartir composición y origen. Según los investigadores, la presencia temporal de un planeta adicional habría provocado una reorganización violenta que, al ser expulsado, dejó a Júpiter y Urano en sus posiciones actuales. Para ilustrar el proceso, el estudio recurre a cientos de simulaciones numéricas que reproducen la evolución temprana del sistema. Este tipo de eventos caóticos recuerda a fenómenos como el meteorito que explotó sobre el noreste de EE UU, que también mostró la energía liberada por impactos cósmicos.