Dimisión de Raquel Martínez
Raquel Martínez comunicó su renuncia como coordinadora de Podemos Andalucía en una carta fechada el 1 de junio, citando la necesidad de ejercer su «autonomía». La decisión llega tras la firma del pacto de unidad con IU y Sumar para las elecciones del 17‑may, acuerdo que había sido impulsado por la propia dirección andaluza.
La dimisión se produce en el contexto de la conclusión del proceso electoral, cuando la coalición Por Andalucía ya había presentado su candidatura conjunta. Con la salida de Martínez, la dirección nacional de Podemos recupera el control de la federación andaluza, preparando una reestructuración interna.
Motivos y presión interna que llevaron a la dimisión
Durante los últimos meses, la dirección regional presionó para que el partido se sumara a la candidatura liderada por Antonio Maíllo. La presión interna se intensificó tras los resultados electorales en Aragón y Castilla y León, donde Podemos obtuvo menos del 1 % de los votos y cero escaños, lo que obligó a la dirección nacional a buscar alianzas para evitar un nuevo desastre.
El conflicto interno también se vio alimentado por reproches entre cuadros: algunos acusaron a los firmantes del manifiesto pro‑unidad de ser individualistas y de poner en riesgo sus puestos. La dimisión de Martínez, que había encabezado la presión a favor de la unidad, representa el cierre de esa fase de confrontación.





