Centros de retorno fuera de la UE: la nueva medida migratoria
El Parlamento Europeo y el Consejo aprobaron, en la sesión de la noche del martes, una normativa que establece centros de retorno en países terceros considerados seguros. La decisión, tomada por mayoría en ambas instituciones, marca un giro significativo en la política migratoria de la Unión.
Los centros se ubicarán fuera del territorio comunitario, en naciones donde, según la Comisión, se respetan los derechos humanos. Entre los destinos previstos están Kazajistán y Uzbekistán, con menciones a otros posibles socios como Afganistán, aunque su inclusión sigue en debate.
Cómo funcionarán y por qué se adoptan
Los migrantes con orden de expulsión serán trasladados a estos centros antes de su retorno a sus países de origen. La normativa permite que familias con menores acompañados sean enviadas, pero excluye a menores no acompañados, que deberán permanecer bajo otro régimen.
El objetivo es subir el cumplimiento de las devoluciones, que actualmente está por debajo del 30 % de los casi 500.000 individuos con órdenes de expulsión. La Comisión argumenta que la falta de mecanismos efectivos ha limitado la capacidad de los Estados miembros para hacer cumplir sus decisiones judiciales.
Esta medida se inscribe dentro de un marco más amplio de reforzamiento de la política migratoria europea, que incluye la creación de registros de residencia y la mejora de los procedimientos de asilo. Como señaló el comisario de Asuntos Internos, "El acuerdo de hoy demuestra que estamos poniendo en orden nuestra casa europea".





