Resumen del ataque
Ucrania lanzó una oleada de drones contra territorio ruso durante la madrugada del 2 de junio, alcanzando la terminal petrolera del puerto de San Petersburgo. El presidente Volodímir Zelenski declaró que el objetivo estaba a unos 1.100 km de la frontera y que la operación fue coordinada por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y fuerzas especiales del Ejército. La acción se produjo en medio de una serie de ofensivas nocturnas que buscaban debilitar la retaguardia rusa. En total, más de 350 drones fueron enviados contra 15 regiones de Rusia, entre ellas Moscú, San Petersburgo y Leningrado. Las autoridades locales confirmaron daños en los distritos de Kronshadt, Kírov y Krasnoselski, aunque no especificaron la magnitud de los estragos. Simultáneamente, Ucrania derribó 189 de los 198 drones lanzados por Rusia contra Kiev, evidenciando una mejora sustancial en su defensa aérea.
Detalles del operativo y respuesta rusa
Según fuentes militares, el operativo empleó 200 drones de ataque y 150 drones de reconocimiento que sobrevolaron la zona antes de lanzar los impactos. Los dispositivos, de fabricación local y extranjera, fueron guiados por sistemas de navegación satelital y ajustados para vuelos de larga distancia, superando los 1.000 km habituales en campañas anteriores. Los ataques se iniciaron a las 02:30 hora local y siguieron una ruta que cruzó el territorio belaruso antes de entrar al espacio aéreo ruso. Las defensas aéreas rusas activaron sus sistemas antiaéreos, incluidos los misiles S‑300 y los cañones de artillería antiaérea, logrando derribar antes de que alcanzaran la infraestructura. Sin embargo, los restantes lograron impactar la terminal, provocando una fuga de combustible y la evacuación de parte del personal. Equipos de emergencia fueron despachados rápidamente para contener el derrame y evitar un incendio mayor.





