Descenso del Real Zaragoza y mensaje desgarrador de Aleksandar Radovanovic
El Real Zaragoza confirmó este lunes su descenso a la Primera Federación tras perder el último partido de la temporada contra el Málaga. Con la derrota, el club se despide de la Liga 2 y se enfrenta a una nueva etapa en el fútbol amateur.
En medio de la consternación, el defensa serbio Aleksandar Radovanovic envió a la prensa un escrito que ha estremecido a la afición. «Sería mejor que hubiera muerto», escribió el jugador, señalando que se siente responsable del descenso.
El mensaje, entregado a El PERIÓDICO DE ARAGÓN, llegó desde Serbia, donde Radovanovic se refugió con su familia tras la temporada. En él, el central admite que su actuación y decisiones influyeron en la caída del club histórico.
Radovanovic también anunció que su contrato incluye una cláusula de rescisión automática al bajar de categoría, por lo que abandonará el club al término de la campaña. Esta cláusula, presente en varios fichajes del equipo, le permite terminar su vínculo sin penalizaciones.
Durante la campaña, el defensa participó en 23 partidos, 21 como titular, acumulando 1.608 minutos oficiales. Sus cifras incluyen apariciones en la liga y en la Copa del Rey contra el Burgos.
Sin embargo, su rendimiento estuvo marcado por una serie de lesiones graves que lo dejaron al borde del abandono. Sufrió una fractura de costilla contra el Cádiz, una rotura de esternón frente al Racing y, al final, una grave lesión en el isquiotibial contra el Málaga.
A pesar de los problemas físicos, Radovanovic insistió en jugar siempre que el cuerpo se lo permitió. En varias ocasiones volvió antes de lo previsto, lo que agravó su estado y redujo su disponibilidad.
En su escrito, el jugador declara: «Soy el responsable, soy el que tendrá que vivir su vida sabiendo que fue él quien relegó a un club histórico al fútbol amateur»,. Añade que el peso de la culpa le ha impedido salir de su apartamento durante un año, por miedo a enfrentar a los hinchas.
El central también describe el ambiente hostil que vivió en los últimos partidos: silbidos, insultos y la destrucción del autobús del equipo tras el encuentro contra el Málaga. Estas situaciones, según él, aumentaron el estrés y la tristeza que lleva más de un año.
Radovanovic pide perdón a la ciudad y a la afición, asegurando que nunca superará la vergüenza que siente. «No hay excusa, no hay explicación, no tengo ninguna, ¡disculpadme!», concluye su carta.
Detalles del mensaje y la situación personal de Radovanovic
El descenso del Zaragoza no es un hecho aislado; el club ha vivido una temporada marcada por la falta de goles y la inestabilidad defensiva. El equipo anotó solo 32 goles en 42 partidos y concedió 58, una diferencia que reflejó la fragilidad del conjunto.
El entrenador, despedido a mitad de campaña, no logró revertir la tendencia y la directiva optó por una reestructuración completa. Ahora, la directiva busca un proyecto que devuelva al club a la categoría profesional en los próximos dos años.
El descenso también afecta a la ciudad, que ha intentado revitalizar el entorno del estadio con proyectos como el Living Romareda. Aunque el informe técnico descartó los 22 millones del proyecto, la iniciativa sigue siendo un punto de referencia para la recuperación urbana. Informe técnico descarta los 22 millones del proyecto Living Romareda en Zaragoza
Para los aficionados, la caída a la Primera Federación significa menos visibilidad televisiva y menos ingresos por derechos. Sin embargo, la afición ha prometido seguir apoyando al club, organizando campañas de aliento y asistencia a los partidos de la nueva categoría.
Contexto breve del descenso del Zaragoza
El Real Zaragoza, con 95 años de historia, había permanecido en la segunda división desde 2013, pero una combinación de malas decisiones deportivas y económicas lo llevó al último puesto. La campaña actual mostró una defensa vulnerable y una ofensiva insuficiente, factores que culminaron en la pérdida de puntos críticos.
El club ahora afronta una fase de reconstrucción que implicará una revisión de su plantilla, la contratación de un nuevo cuerpo técnico y la búsqueda de patrocinadores capaces de sostener la operación en la Primera Federación. El futuro inmediato del club dependerá de la capacidad de la directiva para atraer un nuevo proyecto deportivo y de la voluntad de jugadores como Radovanovic para cerrar este capítulo. Si la cláusula de rescisión se activa, el defensa buscará otro equipo, mientras el Zaragoza intenta reconstruirse desde la base.