Stablecoins superan reservas de 95 países y alcanzan 322.000 millones de dólares
El valor total de las stablecoins ha llegado a 322.000 millones de dólares, cifra que ya supera las reservas de divisas de 95 países, entre ellos Reino Unido y Canadá. El crecimiento se ha concentrado en manos de dos emisores principales, Tether y Circle, que controlan la mayor parte del mercado.
Stablecoins
El mercado de stablecoins, monedas digitales vinculadas al dólar, ha crecido de forma constante durante el último año. Con 322.000 millones de dólares en circulación, el sector ya supera la suma de reservas de 95 Estados, según datos de los propios emisores. Tether lidera con una capitalización de mercado superior a 70.000 millones, mientras que Circle, a través de USDC, gestiona cerca de 40.000 millones. Ambas compañías afirman que cada token está respaldado por un dólar mantenido en cuentas bancarias, pero la auditoría de esos fondos sigue siendo limitada.
Stablecoins riesgo
El modelo de emisión es sencillo: la empresa recibe dólares de los usuarios, emite un token que circula en una cadena pública y coloca los fondos recibidos en bonos del Tesoro de EE. UU. Los intereses generados financian la operativa y los beneficios. En el primer trimestre de 2026, Tether reportó un beneficio de 1.040 millones de dólares, obtenido principalmente del diferencial entre los intereses de los bonos y el coste de la emisión. Sin embargo, la falta de auditorías independientes y la ausencia de una regulación bancaria hacen que el riesgo sea difícil de cuantificar.
El riesgo sistémico se manifiesta si Tether o Circle decidieran vender rápidamente sus tenencias de bonos para cubrir retiros masivos. Tether ya es el decimoséptimo mayor tenedor de bonos del Tesoro, por delante de Corea del Sur, lo que convierte a la empresa en una pieza clave del mercado de deuda soberana. Una venta abrupta podría elevar los rendimientos de los bonos, encareciendo el crédito para gobiernos y empresas.
Stablecoins futuro
Los analistas advierten varios escenarios. Un despliegue masivo de stablecoins podría desviar depósitos bancarios tradicionales hacia activos que solo compran deuda del Tesoro, reduciendo la base de financiación de la banca. Esto tendría consecuencias directas sobre productos como hipotecas y préstamos a pymes, cuya rentabilidad depende de la disponibilidad de depósitos. En este contexto, el reciente repunte del Euríbor 4 de junio 2026 muestra cómo cambios en los tipos de interés pueden afectar a los consumidores cuando la base de depósitos se contrae.
A nivel regulatorio, los supervisores internacionales ya están evaluando la necesidad de imponer normas de capital y liquidez a los emisores de stablecoins, similares a las exigidas a los bancos. Una regulación más estricta podría limitar el crecimiento del sector, pero también reduciría la exposición de los mercados a una posible crisis de liquidez. Mientras tanto, los usuarios deben ser conscientes de que, aunque los tokens prometen estabilidad, su respaldo depende de decisiones internas de empresas privadas que no están sujetas a la misma supervisión que la banca tradicional.
En conclusión, el ascenso de las stablecoins plantea una nueva forma de concentración de poder financiero. El hecho de que el mercado supere las reservas de 95 países subraya su relevancia, pero también la vulnerabilidad que representa para el sistema financiero global. Los próximos meses serán decisivos para definir si la regulación logrará mitigar esos riesgos o si el sector seguirá expandiéndose sin control, con posibles repercusiones para la economía real y los ahorros de los ciudadanos.
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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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