Bancos y aseguradoras aumentan la inversión en naturaleza para reducir riesgos financieros

Durante la Green Week celebrada en Bruselas, bancos, aseguradoras y entidades públicas anunciaron la aceleración de fondos destinados a la conservación de ecosistemas. El objetivo es tratar la pérdida de biodiversidad como un riesgo financiero, al mismo nivel que el cambio climático. La iniciativa busca proteger inversiones y reducir la exposición a desastres climáticos. Los representantes de instituciones como Insurance Europe y Danske Bank subrayaron que la falta de inversión en naturaleza encarecerá seguros y pensiones. "No actuar saldrá mucho más caro", advirtió Stine Lehman, jefa de inversiones del Danske Bank.

Cómo y por qué se está canalizando el dinero hacia la biodiversidad

La lógica es sencilla: restaurar ecosistemas, como humedales, atenúa inundaciones y otros desastres, lo que se traduce en menores pérdidas para el sector financiero. El Banco Europeo de Inversiones ha creado un departamento especializado en biodiversidad para canalizar recursos de forma estructurada. "La restauración de los ecosistemas reduce riesgos, como el peligro de inundación", explicó Nicolas Jeanmart de Insurance Europe. Los promotores citan retornos a largo plazo de hasta 800 % para inversiones en naturaleza, argumentando que el beneficio es sostenido y no inmediato. "No se trata de una inversión con beneficio inmediato, pero el retorno a largo plazo es estable", afirmó un inversor citado en la viñeta difundida durante el evento.

Perspectivas y próximos pasos del sector financiero

Expertos advierten que la escasez de inversión en naturaleza hará que los seguros y pensiones sean más caros en el futuro. Se espera que más bancos adopten productos de financiación verde y que la narrativa se centre en la rentabilidad de proteger el medio ambiente. "Si me dicen que debemos salvar el mundo y garantizar las pensiones, entenderé y actuaré", comentó Antje Biber, inversor particular. Nathalie Lhayani, de la oficina de sostenibilidad de Caisse des Dépôts, insistió en la necesidad de que el empresariado aumente su implicación, especialmente en el sector del agua. La Comisión también señaló que no se debe sobreestimar la inversión privada y que se necesitan reforzar prácticas tradicionales de pescadores y agricultores. El sector financiero está, pues, en una fase de transición donde la biodiversidad pasa de ser un tema ambiental a un activo económico. La expectativa es que la movilización de fondos continúe creciendo, impulsada por la presión regulatoria y la demanda de los inversores por productos que combinen rentabilidad y sostenibilidad.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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