Papa Francisco visita la Catedral de La Almudena y llama a derribar murallas que dividen

Papa Francisco llegó a la Catedral de La Almudena el lunes 8 de junio de 2026, tercer día de su gira española. El acto se celebró en el interior de la catedral, con una breve liturgia seguida de un discurso dirigido a la comunidad madrileña. Participaron la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, la Reina Sofía, el alcalde de Madrid José Luis Rodríguez Almeida y la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso. La presencia de estas autoridades subrayó la dimensión institucional del mensaje papal. El pontífice también recibió la visita de representantes de la Conferencia Episcopal y de organizaciones sociales, reforzando la idea de un encuentro entre Iglesia y Estado.

Detalles del discurso y el gesto simbólico de la Rosa de Oro

En su intervención, el Papa recordó la historia de la talla de la Virgen, descubierta tras el derrumbe de una muralla medieval. "Aún existen muchas murallas que no protegen, sino que dividen, alejan y aíslan", afirmó, vinculando la metáfora a la crisis migratoria actual. El mensaje se centró en la necesidad de abrir espacios que permitan "vislumbrar el horizonte" y ofrecer una acogida digna a los migrantes. El discurso fue recibido con aplausos y silencios reflexivos por parte del público presente. Como gesto simbólico, el pontífice entregó la a la Virgen de La Almudena. El rosario, elaborado con flores y hojas de oro, se coloca en un vaso de plata y se unge con crisma e incienso. Esta es la cuarta advocación española en recibir tal reconocimiento, tras la Virgen de la Cabeza (2009), la Virgen de Montserrat (2023) y la Virgen de la Esperanza Macarena (2024). Durante la entrega, el Papa explicó que la Rosa representa "el filial amor del Papa por la Virgen María" y que la historia del hallazgo en la muralla simboliza la necesidad de derribar barreras para reencontrar al pueblo con su fe. La acompañó al pontífice en este momento y, según informó la cobertura oficial, expresó su admiración por el gesto ("Un símbolo de esperanza para todos los españoles"). Para ampliar la agenda del Papa, la visita a Barcelona está prevista la semana siguiente, donde se espera otro encuentro con autoridades locales .