Félix García, reconocido experto en reformas, ha publicado en su canal de TikTok una propuesta que está dando la vuelta a los baños de obra: instalar la lavadora y la secadora dentro del hueco destinado al plato de ducha. La idea, presentada el pasado lunes, busca responder a la escasez de espacio en viviendas compactas y a la creciente demanda de soluciones multifuncionales.
Para lograr la integración, García aconseja combinar cerámica lisa en la parte baja con cerámica en relieve en las zonas visuales, como la pared detrás del espejo y la zona de la hornacina. Además, sugiere un inodoro suspendido que libera la zona superior para crear un hueco decorativo y funcional. "Deja todo lo que rompe la continuidad del diseño oculto", resume el especialista.
Baño reformado con lavadora y secadora integradas en la ducha, mostrando cerámica lisa y en relieve, inodoro suspendido y hornacina de madera
La propuesta parte de una premisa simple: aprovechar al máximo cada centímetro disponible. El hueco de la ducha, tradicionalmente ocupado solo por el plato y la mampara, se transforma en una mini‑lavandería. La cerámica lisa facilita la limpieza y la resistencia a la humedad, mientras que la cerámica en relieve aporta dinamismo visual y dirige la mirada hacia los elementos más importantes.
El inodoro suspendido, al estar fijado a la pared, elimina la base de porcelana que suele ocupar espacio visual y físico. Sobre él se instala una hornacina de madera que sirve de depósito discreto para detergentes y accesorios, manteniendo la estética limpia y ordenada.
Cómo y por qué funciona la solución
La combinación de materiales es clave. La cerámica lisa, con su superficie sin poros, evita la acumulación de agua y facilita el secado rápido, reduciendo el riesgo de moho. La cerámica en relieve, por su parte, crea sombras que amplían la percepción del espacio, una técnica que ha sido utilizada en el diseño de interiores contemporáneo, como muestra el proyecto de Ecléctica Barcelona.
La ventilación se vuelve esencial. Al combinar la zona de ducha con la de lavandería, se generan vapores de agua y calor simultáneos. García recomienda instalar un extractor de alta capacidad y, si es posible, una ventana de paso que permita la renovación constante del aire. El Código Técnico de la Edificación (CTE) exige sistemas de extracción que mantengan la humedad bajo control y garanticen la salubridad del ambiente.
Marco normativo y cultural que respalda la propuesta
El CTE establece requisitos claros sobre la ventilación, la impermeabilización y la resistencia a la humedad en los baños. La normativa obliga a disponer de medios que eliminen contaminantes y aseguren una calidad del aire interior adecuada, especialmente cuando se añaden electrodomésticos que generan vapor.
Culturalmente, la tendencia actual en el diseño de viviendas compactas valora la funcionalidad estética. Integrar la lavandería en el baño responde a la necesidad de maximizar metros útiles sin sacrificar la elegancia. Esta visión se alinea con la filosofía de marcas icónicas como Citroën, que ha sabido combinar forma y función en sus modelos más emblemáticos, como recuerda el artículo sobre su legado cultural (Citroën revela los 5 modelos más icónicos).
La solución de García no solo optimiza el espacio; también plantea una nueva forma de entender el baño como núcleo multifuncional del hogar. Al integrar la lavandería, se reduce la necesidad de una habitación separada para el lavadero, lo que puede traducirse en ahorro de superficie construida y, a largo plazo, en menores costes de mantenimiento.
En los próximos meses, se espera que más profesionales del sector adopten esta configuración, impulsados por la normativa y por la demanda de los propietarios que buscan máxima eficiencia sin perder estilo. La propuesta de Félix García podría marcar el inicio de una nueva era en la arquitectura doméstica, donde cada rincón cuenta y la creatividad supera las limitaciones de metros cuadrados.