Oriol Junqueras recuerda su fe en la cárcel tras la visita del Papa a Brians I
Junqueras, presidente de ERC, habló en Catalunya Ràdio el martes, día en que el Papa Francisco visitó la cárcel de Brians I en Cataluña, y recordó su fe durante el encierro.
Relató que durante los primeros cinco meses en la prisión de Estremera, Madrid, le prohibieron asistir a misa, hasta que amenazó con "O voy a misa o se lía aquí".
Finalmente, la administración permitió la asistencia, pero bajo supervisión de funcionarios. Junqueras describió la experiencia como un punto de inflexión para mantener la esperanza.
Además, el exprofesor universitario solicitó impartir clases de matemáticas, historia y filosofía a los internos. La respuesta oficial alegó que esas materias podían "utilizarse para delinquir", "ser arma de manipulación masiva" o "cuestionar el orden existente".
La negativa a la docencia se mantuvo pese a su experiencia académica, lo que Junqueras calificó de "restricción injustificada".
Detalles de la restricción a la misa y a la docencia en Estremera
La prohibición inicial se basó en la normativa interna que limitaba la participación religiosa de internos recién ingresados. Junqueras explicó que la medida le dejó aislado durante la Semana Santa, una época clave para los creyentes.
Su amenaza el día de Pascua obligó a la dirección a reconsiderar. Desde entonces, los internos pudieron asistir a misa, aunque siempre bajo vigilancia y sin acceso libre al sacramento.






