Rosario del Papa en Barcelona: la entrega inesperada y su regreso
Sergi Masoliver y María, feligreses de la parroquia de San Fèlix de Sabadell, ofrecieron su rosario al Papa Francisco (León XIV) durante la vigilia del martes en el Estadi Olímpic Lluís Companys de Barcelona. El acto tuvo lugar al caer la tarde, cuando miles de devotos esperaban la llegada del Santo Padre.
El rosario, un regalo familiar, fue entregado directamente al pontífice cuando éste pasaba en un carrito de golf. Masoliver, tras subir a la valla, le mostró el rosario y pidió su bendición. El Papa, en lugar de entregarlo a su secretario, lo guardó en el bolsillo y lo mostró rezando en la pantalla gigante del monasterio de Montserrat.
Cómo se desarrolló el encuentro y la recuperación del rosario
Durante la vigilia, Masoliver y María permanecieron cuatro horas junto a la valla bajo el sol, observando al Papa. Cuando el pontífice pasó cerca, Masoliver alzó el rosario y recibió la bendición. Más tarde, al llegar a Montserrat, el rosario apareció proyectado en las pantallas del exterior del monasterio mientras el Papa rezaba sus misterios.
"Tuve una paz increíble al sentir que el Santo Padre estaba rezando con nuestro rosario", declaró Masoliver. La emoción se intensificó al final del acto en Montserrat, cuando María pidió al Papa que les devolviera el rosario para que quedara rezado por él. Al abandonar el recinto, el Papa subió a su coche y los feligreses gritaron: **¡Santo Padre, el rosario!





