Resumen de la investigación

El teniente coronel Miguel Ángel E. T., jefe de la Unidad de Gestión Económica (UGE) de la VI Zona, encabezó una red que desvió fondos públicos destinados a obras de reparación y ampliación de cuarteles. La trama salió a la luz a finales de 2023 cuando un sargento de la Guardia Civil detectó discrepancias entre los trabajos facturados y el estado real de las construcciones.

Una investigación conjunta de la UOPJ, Asuntos Internos y la Agencia Valenciana Antifraude confirmó que se desviaron más de 900.000 euros mediante sobrecostes de hasta 348 %, contratos fraccionados y facturas que incluían puertas que nunca existieron. La confesión de un albañil subcontratista selló la existencia de la red.

Cómo operó la red y por qué se pudo perpetuar

Los responsables utilizaban el control que la UGE ejerce sobre los adelantos de caja fija para crear un "vector crítico de vulnerabilidad". Los contratos se dividían en pequeñas partidas, lo que dificultaba su seguimiento, y se presentaban facturas infladas que superaban con creces el precio de mercado. En varios casos se facturaron puertas inexistentes y se asignaron obras a empresas fachada, como Destino Empresarial SL, que declaraba apenas un empleado pero recibía múltiples adjudicaciones.