Rechazo de España a los centros de internamiento y a la residencia humanitaria
El Gobierno español ha comunicado que, a partir de viernes 12 de junio, no emitirá permiso de residencia humanitaria a migrantes que, sin poder acogerse a la protección internacional, se encuentren en situación de riesgo en sus países de origen. La medida se produce en el mismo día en que entra en vigor el Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA).
Al mismo tiempo, España ha dejado clara su oposición al Reglamento de Retorno, uno de los nueve textos que integran el pacto y que incluye la creación de centros de internamiento en terceros países. La postura oficial se ha plasmado en una nota del Ministerio del Interior y será la posición española durante la fase de votación en el Parlamento Europeo y el Consejo.
Motivos del rechazo y medidas adoptadas
El Gobierno justifica su rechazo con dos argumentos principales. Primero, considera que el Reglamento "da pasos hacia atrás" en la armonización del retorno, al delegar excesivamente en legislaciones nacionales y romper la coherencia que ya existe en materia de asilo y fronteras. Segundo, advierte que los centros de internamiento podrían vulnerar derechos fundamentales, al permitir detenciones de hasta con prórrogas potencialmente indefinidas.





