Hechos clave
Cientos de personas llegaron de distintas regiones de Rumanía a Bucarest el 27 de abril y desfilaron bajo el lema "Somos la mayoría". La concentración fue organizada por el grupo ultraderechista Noua Dreapta y el partido ultranacionalista SOS, que convocaron a sus seguidores a través de redes sociales y mítines locales.
La marcha contó con pancartas que denunciaban la homosexualidad y exigían la protección de la "familia tradicional". Los organizadores prometieron que la protesta sería pacífica, pero la presencia de grupos de choque generó tensiones en el centro de la ciudad.
Motivaciones y repercusiones
Durante la manifestación, la eurodiputada Diana Sosoaca tomó la palabra. "Defenderemos los valores que la mayoría de los rumanos comparte", declaró, recordando que su candidatura a la presidencia había sido vetada por el Consejo Electoral. Su intervención subrayó la agenda anti‑LGTBI del movimiento y reforzó la alianza entre la ultraderecha y el nacionalismo.
La protesta refleja una creciente polarización social y política en Rumanía. Según analistas locales, la retórica anti‑LGTBI se ha convertido en un instrumento para movilizar a votantes descontentos con la integración europea. En este contexto, casos como la discriminación en un examen de conducir a un hombre trans en Xàtiva han puesto de relieve la vulnerabilidad de los derechos de la comunidad trans en la región ().







