España no consigue que la maleta de mano sea gratuita en la normativa europea
El viernes pasado los 27 Estados miembros alcanzaron un acuerdo sobre los derechos de los pasajeros aéreos, pero España votó en contra porque la reforma no obliga a las aerolíneas a ofrecer la maleta de mano sin coste. El texto, que será sometido al Parlamento Europeo el lunes, permite a las compañías vender billetes con o sin equipaje de mano, pero no garantiza su gratuidad.
Esta postura deja a España como la única voz disidente en una negociación que ha durado trece años. El Gobierno español ha defendido la gratuidad como un derecho fundamental, citando sentencias nacionales que la reconocen. La decisión se produce tras una serie de sanciones millonarias a compañías que cobraban suplementos por el equipaje de mano.
Detalles de la reforma y la postura del Gobierno español
El artículo pactado establece que las aerolíneas deberán permitir a los pasajeros llevar un artículo personal sin coste adicional y una pieza de equipaje de mano "en función de la capacidad de la cabina del avión". Además, los precios publicados deberán incluir por defecto el equipaje de mano permitido antes de iniciar cualquier proceso de reserva.
Sin embargo, el texto también autoriza a las compañías y a los intermediarios a ofrecer "ofertas diferenciadas" para quienes opten voluntariamente por viajar sin equipaje de mano. En la práctica, esto abre la puerta a billetes básicos sin maleta y a tarifas más caras que sí la incluyen, lo que según el Gobierno español equivale a cobrar por la maleta tipo "trolley".
El Ministerio de Consumo, dirigido por Pablo Bustinduy, ya había impuesto 179 millones de euros en multas a Ryanair, Vueling, EasyJet, Norwegian y Volotea por cobrar suplementos de equipaje. La sanción más alta, 107 millones de euros, recayó sobre Ryanair, cuya directora ejecutiva Michael O'Leary calificó de "tonto" al ministro.
Fuentes del Ministerio afirman que los expedientes siguen su curso y que será el Tribunal de Justicia de la UE quien determine el efecto definitivo de esas sanciones. Subrayan que las multas se impusieron bajo el reglamento vigente, por lo que no se verían afectadas por la nueva normativa.
Repercusiones y próximos pasos tras la votación
Si el Parlamento Europeo aprueba el texto, los pasajeros podrían enfrentarse a una mayor fragmentación de precios: billetes sin equipaje de mano a precios más bajos y tarifas completas con la maleta incluida a coste adicional. La falta de garantía de gratuidad podría traducirse en un aumento de los costes de viaje para la mayoría de los usuarios, sobre todo en rutas de bajo coste.
El Gobierno español ha anunciado que recurrirá a los tribunales si la UE no revisa la normativa para incluir la gratuidad. Asimismo, se prevé que el Tribunal de Justicia de la UE examine la compatibilidad de las multas impuestas con el nuevo marco legal, aunque los expertos advierten que el proceso podría alargarse varios meses.
Mientras tanto, la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) ha pedido que se introduzcan medidas adicionales de protección, como la eliminación de cargos por selección de asiento cuando se viaja con menores o personas dependientes, y la prohibición de cobrar por imprimir billetes en el aeropuerto.
La votación del Parlamento Europeo, programada para el próximo lunes, será decisiva. Si se aprueba, la normativa entrará en vigor en los próximos años, y los viajeros deberán adaptarse a un modelo donde la maleta de mano ya no será un derecho garantizado, sino un extra opcional.
"Echamos de menos medidas adicionales de protección de los derechos de los pasajeros", afirma César Díaz, portavoz de la CECU, añadiendo que, aunque el texto no es el mejor posible, al menos se evita una "deriva" más extrema de las propuestas del Consejo de la UE.
En definitiva, la postura de España plantea un debate sobre la prioridad de los derechos de los consumidores frente a la flexibilidad comercial de las aerolíneas, y marcará el rumbo de la regulación aérea europea en los próximos años.