Qué ocurre

En el metro y los autobuses de Barcelona persiste la ocupación indebida de los asientos y ascensores reservados. Cuatro usuarios reales denuncian que personas sin necesidad se apropian de esos espacios, obligando a personas con movilidad reducida, bebés o sillas de ruedas a viajar de pie. La falta de respeto a la normativa genera inseguridad y dificulta el acceso a los servicios de transporte público.

Los testimonios provienen de Nati, Eladio, Mireia y Aitor, usuarios habituales que han sufrido la falta de disponibilidad de los lugares reservados. Nati, con muletas, se ve obligada a esperar fuera del ascensor; Eladio, con bastón, queda sin apoyo en el pasillo; Mireia lleva a su hija de tres años en brazos; Aitor viaja en silla de ruedas y encuentra su zona ocupada por pasajeros ajenos.

Nati con su hija pequeña en el metro, sin poder acceder al asiento reservado
Nati con su hija pequeña en el metro, sin poder acceder al asiento reservado

Campaña de concienciación