Mercedes González y Leire Díaz: mensajes ocultos en la investigación de la UCO
La directora de la Guardia Civil, Mercedes González, evitó responder en el Senado a las preguntas sobre los mensajes intercambiados con la fontanera Leire Díaz el pasado 11 de mayo a las 9:16. La omisión se produce a pesar de que la propia directora disponía de una nota interna del Servicio de Información que describía una operación para dañar la imagen de la UCO.
El informe ampliatorio remitido al juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, incluye la cronología de los contactos y confirma que la directora estaba al corriente de la estrategia desde al menos el 8 de mayo. En la comparecencia, González no aclaró el contenido de los mensajes ni el motivo del contacto.
Detalles de los contactos y la cronología de la operación
Los mensajes por WhatsApp entre González y Díaz fueron enviados el 11 de mayo a las 9:16, según dos mensajes automáticos hallados en el teléfono intervenido de la fontanera. En ese momento, la directora ya conocía una nota interna del Servicio de Información fechada el 29 de abril, que describía la operación contra la UCO.
El DAO (Director Adjunto Operativo) Manuel Llamas informó a González de la primera nota interna el 8 de mayo, tras la intervención del jefe de la Policía Judicial, Alfonso López Malo. La segunda nota interna, emitida por la propia UCO el 5 de mayo, volvió a alertar sobre los mismos movimientos y fue trasladada a la Policía Judicial.
El día siguiente, Leire Díaz intercambió mensajes con la abogada de Koldo García, Leticia de la Hoz, quien le pidió que pasara información a la directora. "Pásaselo a Mercedes a ver qué opina", escribió la abogada; "Se lo acabo de pasar", respondió Díaz, añadiendo que había comentado con González la supuesta filtración de la UCO.
Dos días después, el chat entre González y Díaz se reactivó. La conversación incluía referencias a la operación descrita en la nota del 29 de abril, que señalaba que la estrategia no solo atacaría la instrucción de la UCO, sino también a sus investigadores mediante acusaciones injuriosas y material comprometedor.
El informe indica que la nota interna mencionaba al Sr. Santos Cerdán como posible cerebro de la estrategia, y que la directora general de la Guardia Civil estaba al tanto de esa información. Sin embargo, González no explicó en el Senado qué asuntos concretos trató con Díaz tras recibir el informe.
Posibles repercusiones y próximos pasos judiciales
El informe presentado a Santiago Pedraz podría derivar en sanciones disciplinarias para Mercedes González, ya que la falta de transparencia en el Senado vulnera la confianza institucional. Además, la presión política sobre la Guardia Civil se ha intensificado, con varios grupos parlamentarios exigiendo la remoción o la suspensión de la directora.
El juez de la Audiencia Nacional ha abierto una fase de instrucción adicional para esclarecer si los mensajes ocultaron información relevante para la investigación de la UCO. Se espera que la defensa de González comparezca en los próximos días para responder a los cargos de encubrimiento.
El Senado ha anunciado una nueva sesión para el 30 de junio, en la que se volverán a plantear las preguntas sobre los contactos con Díaz y la nota interna del 29 de abril. Los senadores han pedido que se haga público el contenido completo de los mensajes para garantizar la transparencia.
Mientras tanto, la UCO mantiene su investigación interna sobre la supuesta filtración y la posible colusión entre la dirección de la Guardia Civil y la fontanera. La unidad ha señalado que cualquier intento de manipular la imagen institucional será sancionado con la máxima severidad.
En el plano político, la oposición ha pedido la creación de una comisión parlamentaria independiente para supervisar el caso, argumentando que la actual estructura de control no ha sido suficiente para evitar irregularidades.
El caso sigue bajo escrutinio y, de confirmarse la participación directa de la directora en la ocultación de información, podría desencadenar un cambio significativo en la estructura de mando de la Guardia Civil, con posibles reformas en los protocolos de comunicación interna.
"No podemos permitir que la falta de claridad en la alta dirección socave la confianza de los ciudadanos", declaró un portavoz del grupo socialista en el Senado.
En conclusión, la falta de respuesta de Mercedes González en el Senado, sumada al informe judicial, abre la puerta a sanciones disciplinarias y a una mayor presión política que podría redefinir la gestión de la Guardia Civil en los próximos meses.