El experimento que aumentó el grosor del hielo
Real Ice logró, el pasado mes, incrementar el espesor del hielo marino en 50 cm en Cambridge Bay, Canadá. El proyecto, liderado por Andrea Ceccolini, bombeó 50 000 t de agua de mar sobre una capa de hielo a -40 °C, que se congeló al instante. La operación tuvo lugar en febrero, cuando la temperatura alcanzó valores extremos y el equipo trabajó durante más de mil horas.
El hielo original medía 1,5 m; tras el proceso, la capa engrosó hasta casi 2 m. Los científicos instalaron sensores cada 2 cm de profundidad y tomaron núcleos para medir salinidad, temperatura y estructura. Un dron sobrevoló la zona registrando la reflectividad con una resolución de 5 cm.
Cómo funciona la técnica y por qué importa
El procedimiento consistió en perforar agujeros de unos 30 cm de diámetro en la superficie helada. A través de bombas, se inyectó agua de mar a ~0 °C; el contraste térmico provocó su congelación en segundos. La nueva capa de hielo, al ser más gruesa y densa, refleja mayor radiación solar.
Se midió la albedo de la zona, que pasó de 7 % (valor típico del océano abierto) a cerca de 70 %, similar al hielo natural. Este salto en reflectividad reduce la absorción de calor y ralentiza el derretimiento local. El objetivo de Real Ice es demostrar que, con recursos limitados, se puede crear una barrera temporal contra el deshielo estival.





