Ana Boyer se presentó este lunes en la boutique Casa Codina de Paseo de Gràcia, Barcelona, apenas seis semanas después de haber dado la bienvenida a su primera hija, Mía. La visita coincidió con la reapertura oficial del local, que había cerrado durante varios meses para una profunda remodelación.
Ana Boyer posando en el photocall de Casa Codina, vestida con un largo vestido vainilla y escote palabra
Vestida con un elegante vestido largo color vainilla y escote palabra, Boyer recibió los flashes del público con la serenidad de quien ya domina la agenda social. "Descubrir este espacio por primera vez tras su renovación ha sido una experiencia preciosa", comentó a los presentes.
Rabat Waves Casa Codina
El interior de la boutique se ha transformado en un recorrido sensorial que evoca las cuatro estaciones, con vitrinas iluminadas y curvas suaves que acentúan la luz de las piezas. En el corazón del nuevo concepto, la colección despliega pulseras luminosas que juegan con la reflexión y el movimiento.
Boyer lució varias de esas pulseras durante la presentación, destacando su capacidad para "aportar un toque muy especial a cualquier look". "Me ha encantado descubrir la colección, sobre todo las pulseras: tienen mucha luz y aportan un toque muy especial a cualquier 'look'", subrayó la influencer.
contexto Ana Boyer
Casa Codina no es solo una tienda de joyas; es un referente del lujo barcelonés que ha acogido a generaciones de la alta sociedad. La presencia de la familia Preysler‑Verdasco, con Isabel Preysler como abuela y Fernando Verdasco como padre, refuerza el vínculo entre la moda, la música y el deporte en la cultura popular española.
El hecho de que Ana Boyer vuelva a los focos con una bebé recién nacida añade una capa simbólica: la continuidad de una dinastía mediática que combina tradición y modernidad. La coincidencia de que todos sus hijos compartan la inicial M —Miguel, Mateo, Martín y ahora Mía— se ha convertido en un pequeño mito familiar que refuerza su marca personal.
Ana Boyer Casa Codina (continuación)
Durante la entrevista, la joven madre confesó que la llegada de una niña ha cambiado la dinámica familiar. "Después de tres niños nos ha hecho muchísima ilusión", explicó, añadiendo que su esposo Fernando está "como loco" y su madre, Isabel, "emocionadísima".
Boyer también habló de su recuperación posparto, señalando que esta vez el proceso ha sido más ágil que en su primer embarazo. "Yo creo que este embarazo me sentó muy bien. Me he recuperado más rápido esta vez que en mi embarazo anterior", afirmó, sin ocultar la dificultad de separarse de su bebé durante el evento.
Rabat Waves Casa Codina (continuación)
Los asistentes pudieron admirar, además de las pulseras, collares y anillos que juegan con la luz, una instalación de fondo ondulado en tonos claros y rojo, firma de la marca. La combinación de arquitectura e interiorismo, a cargo de Eva Palao, esposa de Jordi Rabat, refuerza la idea de que la joyería se vuelve una experiencia inmersiva.
Boyer elogió la labor de Palao, resaltando cómo el diseño del espacio potencia la percepción de las piezas y crea una atmósfera que invita a la contemplación, más que a la mera compra.
contexto Ana Boyer (continuación)
La visita de Boyer también sirve como termómetro de la escena de lujo en Barcelona, donde la moda y la joyería buscan reinventarse tras la pandemia. Casa Codina, al abrir sus puertas con una propuesta sensorial, marca un precedente para otras casas de alta costura que pretenden mezclar arte, arquitectura y storytelling.
En última instancia, la aparición de Ana Boyer no solo celebra el regreso de una figura mediática, sino que también señala la capacidad del sector de lujo para adaptarse a nuevas narrativas familiares y emocionales, ofreciendo al público una historia que trasciende el objeto para abrazar la vida cotidiana de sus protagonistas.