Desaparición repentina

Elvira Sajipzádovna Nabiúlina no se ha presentado en ningún acto oficial desde el 4 de junio. Canceló su participación en el panel del Foro Económico de San Petersburgo, la conferencia de la Asociación Nacional de Participantes en el Mercado de Valores y, al día siguiente, una reunión con el presidente Vladímir Putin para tratar tipos de interés e inflación. El servicio de prensa del Banco Central anunció que el viernes volvería a hablar en una rueda de prensa tras la junta directiva, pero la ausencia sigue sin explicarse.

Motivos detrás de la baja

El Banco Central citó una baja médica por un severo resfriado, pero analistas señalan un posible choque con la política belicista del Kremlin. Nabiúlina habría pedido en un informe al Kremlin reducir el gasto militar, propuesta que Putin rechazó. "Nabiúlina no pertenece ni al círculo de amigos de Putin, ni a la corporación de ex‑servicios secretos", afirma el politólogo Ruslán Aisin en Radio Svoboda.

Tensiones internas en el Kremlin

Fuentes cercanas indican que la presidenta no cuenta con el apoyo de los círculos más estrechos al presidente. Durante su ausencia se han producido nombramientos en puestos inmediatamente inferiores al suyo, lo que sugiere una reconfiguración interna. La falta de respaldo se suma a la presión de los sectores que priorizan la militarización de la economía sobre la estabilidad macroeconómica.