En el corazón de Minneapolis, donde las protestas contra la política de inmigración de Donald Trump han tomado fuerza, se encuentra Birchbark Books, una librería que se destaca por ser propiedad de una de las escritoras más admiradas de Estados Unidos: Louise Erdrich. Con 71 años, Erdrich es una voz poderosa en la literatura nativa americana y ha sido reconocida con los dos premios más importantes de la literatura estadounidense: el Pulitzer y el National Book Award.
En una reciente visita a la librería, se podía ver que Erdrich había seleccionado una variedad de títulos que reflejan su compromiso con la justicia social y la representación de las comunidades marginadas. Entre ellos, destacaba una historia sobre la revuelta de Standing Rock contra la construcción de un oleoducto en Dakota del Norte en 2016, así como 'La soledad de Sonia y Sunny', de Kiran Desai. Erdrich explicó que la obra de Desai es un ejemplo de cómo la literatura puede abordar temas complejos de manera profunda y sensible.
La librería Birchbark Books no solo vende libros, sino que también ofrece artesanía y joyería de los pueblos originarios. En una esquina de la tienda, se puede encontrar una pared con los títulos laureados de Erdrich, incluyendo 'El vigilante nocturno' y 'La casa redonda', así como su última novela, 'Poderoso río Rojo', que acaba de ser publicada en español.
La conversación con Erdrich tuvo lugar días después de que se entrevistara con ella en persona en Minneapolis, ya que la ciudad estaba tomada por agentes de la policía migratoria de Trump. Aunque Erdrich no pudo participar tanto como le habría gustado en las protestas, su compromiso con la justicia social y los derechos humanos es evidente en su obra y en sus acciones.
Durante las protestas, un lema recurrente era 'Nadie es ilegal en tierra robada', que critica a quienes, como Trump, quieren deportar inmigrantes de un lugar expoliado a los que estaban antes: los pueblos originarios. Erdrich no se siente cómoda con este mensaje, que considera demasiado 'todo o nada'. En su lugar, cree que 'nadie es ilegal' y que todos tienen el mismo derecho a existir.
Minneapolis está en una tierra expoliada a los dakota, pero Erdrich considera que la gente que llega a la ciudad viene para hacer de ese un sitio mejor. Se siente 'orgullosa' por la respuesta de sus vecinos y destaca que la ciudad ha demostrado ser fuerte y valiente en el pasado, como tras el asesinato de George Floyd.
La historia de activismo de Erdrich se remonta a la ocupación en 1973 de la reserva Wounded Knee, en Dakota del Sur, punto de inflexión de la lucha del Movimiento Indio Estadounidense. Erdrich asistió al juicio de Leonard Peltier, condenado a cadena perpetua por el asesinato de dos agentes del FBI en un proceso plagado de irregularidades.
Hace un par de meses, Erdrich visitó a Peltier, que fue indultado por Joe Biden al final de su mandato. Erdrich considera que Biden fue 'un buen presidente que se supo rodear de funcionarios competentes', pero critica que no supo irse y que no debería estar sufriendo a la Administración actual.
La escritora Louise Erdrich en su librería Birchbark Books en Minneapolis (Fuente: El País)
Louise Erdrich con su última hija, Animiniki Kiniins Erdrich, retratadas en Pasadena (California), en 2001.Al Seib (Los Angeles Times via Getty Imag)
La trama de 'Poderoso río Rojo' transcurre cerca de donde juzgaron a Peltier, en Argos, localidad inventada en Red River Valley, en la frontera con Minnesota. La novela cuenta la historia de una comunidad tocada por la crisis de 2008 y gira en torno al improbable noviazgo y los preparativos de la boda de Gary, un muchacho blanco de buena familia, y la nativa Kismet, joven gótica letraherida que está enamorada de otro.
La novela está escrita con el particular ritmo que anima la prosa de Erdrich y tras un proceso de documentación habitual en ella. Rebosa un humor, a menudo absurdo, que resultará familiar a los espectadores de series como 'Reservation Dogs', que cuenta la vida en una reserva de unos muchachos con tendencia a meterse en líos.
La cultura dominante ha tendido a retratar a los nativos americanos como gente estoica y noble, pero Erdrich admite que también les gusta bromear y reírse del que se toma demasiado en serio. La virtud más importante en la vida de los pueblos nativos es la humildad y la capacidad para preguntarse: '¿Quién soy yo para ser cruel y mezquino?'.
Erdrich se define como 'mixta' y su padre era alemán, mientras que su madre era ojibwe con antepasados franceses. Sigue yendo a visitar a su madre, de 91 años, y conduce 10 horas con frecuencia para ver a los suyos en la reserva.
Esa proximidad también es profesional en el caso de sus hijas, que son sus primeras lectoras y participan en la creación de sus libros. Una de ellas, Aza, se encarga de diseñar las portadas de sus libros, mientras que otra, Pallas, atiende en la librería.
Birchbark Books es 'corteza en abedul' en español y Erdrich cuenta que le pusieron ese nombre porque algunos de los primeros libros de Norteamérica los escribieron los anishinaabe en rollos de esa corteza. Los que escriben sus descendientes esperan en las estanterías de su librería, donde a veces llevan un papelito de recomendación de una tal Louise.