La última etapa de la Volta concluyó con un emocionante final en Barcelona, donde el equipo NSN, propiedad de Andrés Iniesta, logró una victoria inesperada. El australiano Brady Gilmore, de 24 años, se impuso en el esprint final en Montjuïc, superando al francés Dorian Godon y al belga Remco Evenepoel.

La organización de la Volta había decidido que Iniesta, el mítico exfutbolista del Barcelona, cortara la cinta de salida de la etapa final, un gesto que destacó la presencia del equipo NSN en la prueba. Y no fue en vano, ya que Gilmore logró la victoria de su vida en una etapa que en años anteriores había sido ganada por grandes estrellas del ciclismo como Evenepoel, Tadej Pogacar y Primoz Roglic.

Después de la etapa, Iniesta se mostró emocionado y orgulloso de su equipo, compartiendo con los ciclistas la grabación de los metros finales de la carrera. También habló con Pedro Delgado, el ex ciclista y director de la carrera, sobre la posibilidad de unirse a la causa solidaria contra la enfermedad de Dent, que afecta a Nacho, un joven que ha inspirado una campaña de recaudación de fondos gracias a su pasión por la bicicleta.

Iniesta, que se ha convertido en un apasionado del ciclismo, disfrutó de la etapa desde el coche de Óscar Guerrero, el técnico del NSN, y también desde el autocar del equipo, donde siguió la carrera con sus ciclistas. Su equipo logró un triunfo que puede ser un punto de inflexión para ellos, y que demuestra la capacidad de Iniesta para impulsar a su equipo en el mundo del ciclismo.

Por su parte, Jonas Vingegaard se impuso en la general de la Volta, una victoria que anticipó meses antes de cara al Tour de Francia. El danés controló la carrera sin arriesgar demasiado, mientras que sus rivales directos, como Pogacar y Evenepoel, se preparan para la gran prueba del próximo julio.