La escalada de tensiones en Irán ha vuelto a poner de relieve la vulnerabilidad de la Unión Europea ante la volatilidad de los mercados energéticos. La dependencia de los combustibles fósiles como principal fuente de energía se traduce en una dependencia de terceros países y un mercado extremadamente inestable. En respuesta, la Comisión Europea ha hecho un llamado a acelerar la transición hacia fuentes de energía verdes y renovables.

En el pasado, episodios como la crisis del canal de Suez en 1956, la inestabilidad en Oriente Medio en 1970 y la invasión rusa de Ucrania en 2022 han llevado a incrementos en los precios de la energía en Europa. El comisario de Energía, Dan Jørgensen, afirmó ante la Eurocámara que la historia se repite: "Los mercados se volvieron inestables y en Europa subieron los precios de la energía. Ahora, en 2026, hay otra crisis geopolítica. Existe una mayor inestabilidad en los mercados de combustibles fósiles y, una vez más, los precios de la energía han vuelto a subir en Europa".

Jørgensen cuestionó cuándo Europa aprenderá de estos episodios y destacó que la solución pasa por desarrollar fuentes de energía de producción nacional, como las renovables y la nuclear, cuyos precios han mantenido una mayor estabilidad. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, recordó que estas fuentes de energía han mantenido sus precios iguales durante los últimos 10 días.

Aunque la Unión Europea no enfrenta un problema de suministro de energía, sí está expuesta a la volatilidad de los precios del gas, que han aumentado significativamente en las últimas semanas. El comisario de Economía, , advirtió que esta situación podría restar hasta 0,6 puntos al crecimiento económico europeo.